Angelina Jolie respondió a las acusaciones por explotación infantil

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Emitió un comunicado donde aclara que los niños que realizaron el casting de su nuevo filmFirst They Killed My Father no fueron engañados ni manipulados

Angelina Jolie contestó a través de un comunicado las acusaciones por explotación infantil que recibió tras una entrevista en Vanity Fair en la que describió cómo había sido el casting para seleccionar a los niños para su nuevo film First They Killed My Father, realizado en Camboya. En la nota, la actriz describió que la producción del casting dejaba dinero sobre una mesa y les preguntaban a los niños para qué lo usarían. Luego ellos debían robarlo, el director fingía atrapar al niño y el pequeño tendría que inventar algo para justificar el robo.

No obstante, luego de miles de críticas en las redes sociales, Jolie negó que se haya manipulado a los niños de esa manera. Explicó en un comunicado publicado en el Huffington Post que todo era «ejercicio fingido de improvisación» y que los medios lo tomaron como «un hecho que sucedió en la realidad». Además, destacó: «La sugerencia de que dinero real fue tomado de un niño durante una audición es falsa y molesta. Yo me indignaría si esto hubiera sucedido».

 

El backstage del documental de Angelina Jolie sobre los Jemeres Rojos

Por otra parte, el productor del film, Rithy Panh, también a través de un comunicado, expresó: «Antes de las pruebas de pantalla, el equipo de casting mostró a los niños la cámara y el material de grabación de sonido. Se les explicó que se les pediría que representaran una parte: pretender robar dinero o un pedazo de comida dejados de lado de manera descuidada y luego ser atrapados en el acto. Se relaciona con un episodio real de la vida de Loung Ung, y una escena en la película, cuando ella y sus hermanos fueron atrapados por el Khmer Rouge y acusados de robar».

Según Panh, el objetivo era «improvisar con los niños y explorar cómo se siente un niño cuando está atrapado haciendo algo que no se supone que esté haciendo». «Queríamos ver cómo iban a improvisar cuando su personaje se encuentra ´robando´ y cómo justificarían su acción. Los niños no fueron engañados ni atrapados, como algunos han sugerido», agregó.

Tanto la actriz como el productor afirmaron que el casting se realizó con la presencia constante de padres, tutores y ONGs dedicadas al cuidado de los niños.

El documental First They Killed My Father, dirigido por Jolie y producido por Netflix, ilustra el régimen totalitario de los Jemeres Rojos que originó un genocidio en ese país en los 70. Para el casting Jolie debía seleccionar a quien encarnaría a Loung Ung, la niña protagonista de la historia, en su niñez.

Recordemos que Angelina es embajadora de UNICEF y hace años trabaja por la niñez desamparada.

Aquí el comunicado entero de la actriz y el productor publicados en el Huffington Post:

«Se tomaron todas las medidas para garantizar la seguridad, el confort y el bienestar de los niños involucrados en la película, desde las audiciones, la producción y hasta el presente. Padres, tutores, ONG asociadas cuyo trabajo es cuidar a los niños, y los médicos estaban siempre presentes todos los días, para asegurarse de que todos tenían todo lo que necesitaban. Y, sobre todo, para asegurarse de que ninguno fuera herido por participar en la recreación de una parte tan dolorosa de la historia de su país.

Me molesta que un ejercicio fingido de improvisación tomado de una escena real de la película, se haya escrito como si hubiese sido un algo real. La sugerencia de que el dinero real fue tomado de un niño durante una audición es falsa y molesta. Yo me indignaría si esto hubiera sucedido.

El objetivo de esta película es llamar la atención sobre los horrores que enfrentan los niños en la guerra y ayudar a luchar para protegerlos».

Rithy Panh, productor:

«Quiero hacer un comentario sobre las recientes informaciones sobre el proceso de casting de Angelina Jolie, First They Killed My Father, que describen de manera grosera cómo se seleccionaron los actores infantiles para la película y quiero aclarar los malentendidos.

Debido a que tantos niños estaban involucrados en la producción, Angelina y yo tomamos el mayor cuidado para asegurar que su bienestar estuviera protegido. Nuestro objetivo era respetar las realidades de la guerra, al tiempo que nutrir a todos los que nos ayudaron a recrearlo para la película.

El casting se hizo de la manera más sensible posible. Los niños eran de diferentes orígenes. Algunos eran desfavorecidos; otros no. Algunos eran huérfanos. Todos los niños fueron atendidos en todo momento por parientes o cuidadores de las ONG responsables de ellos. El equipo de producción siguió las preferencias de las familias y las directrices de las organizaciones. Algunas de las audiciones tuvieron lugar en las instalaciones de las ONG.

Antes de las pruebas de pantalla, el equipo de casting mostró a los niños la cámara y el material de grabación de sonido. Se les explicó que se les pediría que representaran una parte: pretender robar dinero o un pedazo de comida dejado de lado de manera descuidada y luego ser atrapados en el acto. Se relaciona con un episodio real de la vida de Loung Ung, y una escena en la película, cuando ella y sus hermanos fueron atrapados por el Khmer Rouge y acusados de robar.

El propósito de la audición era improvisar con los niños y explorar cómo se siente un niño cuando está atrapado haciendo algo que no se supone que esté haciendo.

Queríamos ver cómo iban a improvisar cuando su personaje se encuentra «robando» y cómo justificarían su acción. Los niños no fueron engañados ni atrapados, como algunos han sugerido. Ellos comprendieron muy bien que esto era actuar, y hacer creer. Lo que hizo a Srey Moch (la elegida para el papel principal de Loung Ung) tan especial fue que ella dijo que ella querría el dinero no para ella, sino para su abuelo.

Gran cuidado se tomó con los niños no sólo durante las audiciones, sino a lo largo de la totalidad de la producción de la película. Ellos fueron acompañados en el set por sus padres, otros familiares o tutores. Se les reservaba el tiempo para estudiar y jugar. El bienestar de los niños fue supervisado por un equipo especial cada día, incluso en casa, y el contacto continúa hasta el presente. Debido a que los recuerdos del genocidio son tan crudos, y muchos camboyanos todavía tienen dificultades para hablar sobre sus experiencias, un equipo de médicos y terapeutas trabajaron con nosotros todos los días para que cualquier persona del elenco o del equipo que quisiera hablar pudiera hacerlo.

Los niños dieron todo en sus actuaciones y han enorgullecido a toda la producción, y, creo, a Camboya».

 

 

Vía: La Nación