{"id":104686,"date":"2018-03-06T14:04:50","date_gmt":"2018-03-06T14:04:50","guid":{"rendered":"http:\/\/elluchador.info\/web\/?p=104686"},"modified":"2018-03-06T14:04:50","modified_gmt":"2018-03-06T14:04:50","slug":"argentina-es-la-nueva-miami-de-america-latina-para-los-venezolanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elluchador.info\/?p=104686","title":{"rendered":"Argentina es la nueva Miami de Am\u00e9rica Latina para los venezolanos"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>En el pa\u00eds se encuentran aproximadamente 56.621 migrantes provenientes de Venezuela<\/strong><\/em><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 iba a estar pensando F\u00e9lix Mendoza en hacerle caso a las trabas que le pon\u00eda el destino?<\/p>\n<p>Su destino era Argentina y estaba decidido. Lo hab\u00eda hecho un a\u00f1o atr\u00e1s cuando dej\u00f3 la universidad y empez\u00f3 a trabajar para ahorrar para el exilio. \u201cEn Venezuela uno no ahorra para darse un gusto sino para estar listo para el ahora o nunca\u201d.<\/p>\n<p>Su ahora o nunca lleg\u00f3 el 18 de diciembre de 2017. Aunque a decir verdad, todo estaba en contra.<\/p>\n<p>Hab\u00eda vendido su televisor, su ventilador, su ropa y hab\u00eda trabajado en una cervecer\u00eda en Catia La Mar, estado Vargas, para juntar \u00a0hasta el \u00faltimo d\u00f3lar pero solo lleg\u00f3 a tener 300 d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Hizo cuentas. Las mismas que han tenido que hacer al menos 56.000 venezolanos que emigraron a Argentina:<\/p>\n<p>Pasaje de avi\u00f3n, \u201csi es que se consigue\u201d: 1.200 d\u00f3lares y en autob\u00fas 400 d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Pasaporte por primera vez, si es que hay papel: desde 150 a 300 d\u00f3lares. Si pagas a \u201cgestores\u201d.<\/p>\n<p>Aportillar documentos, comida, gastos del viaje, dinero para vivir al menos un mes en Argentina, cerca de 640 d\u00f3lares.<\/p>\n<p>\u201cNo chamo, no me alcanza\u201d, le dijo F\u00e9lix a su mejor amigo V\u00edctor Jes\u00fas Cadena, quien tambi\u00e9n estaba pensando emigrar.<\/p>\n<p>Con un trabajo que le dejaba 7 d\u00f3lares al mes, claro, no le iba a alcanzar.<\/p>\n<p>F\u00e9lix tiene apenas 21 a\u00f1os y estudiaba guitarra cl\u00e1sica. Naci\u00f3 y se cri\u00f3 en el sector de Catia, en una familia de clase media baja. Es aplomado, un chico serio para su edad, con voz de alguien mayor. A F\u00e9lix se le iluminan los ojos cuando habla de m\u00fasica, pero se le apagan tan pronto recuerda que debi\u00f3 dejar la carrera, \u201cera eso o la comida\u201d, record\u00f3.<\/p>\n<p>\u201cSalir de Venezuela se estaba convirtiendo en mi sue\u00f1o. Y eso es triste, una iron\u00eda pero era la magnitud de la desesperaci\u00f3n\u201d, dijo.<\/p>\n<p>La incertidumbre ya rodeaba su vida. As\u00ed que cualquier cosa tendr\u00eda que ser mejor a lo que viv\u00eda, dice ahora en Buenos Aires tras un periplo que casi le cuesta la vida.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 a Argentina?<\/strong><\/p>\n<p>Buenos Aires hoy suena a chamo, fino y a aj\u00e1, expresiones coloquiales del pa\u00eds; y huele a arepa de harina pan, que se ve especialmente en las calles de Palermo donde suelen llegar a vivir los venezolanos siempre con otros paisanos.<\/p>\n<p>En la estaci\u00f3n del metro de Diagonal Norte, la del famoso Obelisco, unos m\u00fasicos incre\u00edbles tocan m\u00fasica llanera; en otra suena \u2018Llorar\u00e1s y Llorar\u00e1s\u2019 de \u00d3scar de Le\u00f3n en la trompeta potente de un chico venezolano.<\/p>\n<p>Unos m\u00e1s se aventuran con un tango con violines en medio de un p\u00fablico felizmente asombrado. Aracely sale del edificio donde vivi\u00f3 el escritor Julio Cort\u00e1zar en el barrio Agronom\u00eda: cuida a unos ni\u00f1os en un apartamento contiguo al del escritor.<\/p>\n<p>No es una exageraci\u00f3n que la tonada est\u00e9 por todos lados: en caf\u00e9s donde suelen ser contratados por \u201cbuenos laburantes\u201d, como dicen los argentinos.<\/p>\n<p>Solo en 2017, seg\u00fan la Direcci\u00f3n Nacional de Migraciones, llegaron 31.000 y se triplic\u00f3 entre 2016 y 2017. De acuerdo con una investigaci\u00f3n de la Universidad Tres de Febrero 65% son profesionales.<\/p>\n<p>\u201cLos atrae que tienen una red y la flexibilizaci\u00f3n de los tr\u00e1mites. Aunque Venezuela est\u00e1 sancionado en el Mercosur, nunca hemos tomado represalias contra sus ciudadanos\u201d, dijo Juli\u00e1n Cur\u00ed, subdirector de la Direcci\u00f3n Nacional de Migraci\u00f3n (DNM).<\/p>\n<p>F\u00e9lix cuenta c\u00f3mo tom\u00f3 la decisi\u00f3n: \u201cEmpec\u00e9 a pensar: a Colombia van muchos, a Europa, el pasaje muy caro; en Chile, complicados los papeles; Brasil es muy grande, pero ya va, no hablo portugu\u00e9s; y con los argentinos ya nos conocemos, porque en otra \u00e9poca muchos de ellos vinieron a vivir ac\u00e1 y adem\u00e1s, son m\u00e1s f\u00e1ciles los tr\u00e1mites\u201d.<\/p>\n<p>Una reciente flexibilizaci\u00f3n del gobierno permitir\u00e1 simplificar e incluso eximir a los venezolanos de la presentaci\u00f3n de ciertos documentos necesarios para radicarse en el pa\u00eds. Por el \u201cahora o nunca\u201d, muchos viajaban sin sus antecedentes penales, uno de los requisitos clave para comenzar el tr\u00e1mite de radicaci\u00f3n en Argentina.<\/p>\n<p>La DNM analizar\u00e1 cada caso particular cuando \u201crazones ajenas a su voluntad\u201d impidan o dificulten a los venezolanos obtener los documentos.<\/p>\n<p>\u201cHay personas que no pueden renovar su pasaporte o no recibieron sus antecedentes penales. Nosotros creemos que si vienen a trabajar no hay ning\u00fan problema\u201d, agreg\u00f3 Cur\u00ed.<\/p>\n<p>Lo mismo har\u00e1 con los t\u00edtulos educativos. Quienes por salir de urgencia no llegaban con sus documentos legalizados ni pod\u00edan entrar a las universidades ni validar sus t\u00edtulos para ingresar al mercado profesional.<\/p>\n<p>\u201cLos migrantes venezolanos pertenecen a sectores medios y medios altos calificados y altamente calificados en su gran mayor\u00eda, y cuentan con una red de connacionales establecida en el pa\u00eds, lo que permite deducir que su incorporaci\u00f3n a la sociedad argentina puede ser mucho m\u00e1s din\u00e1mica que otras comunidades migratorias\u201d, dijo el estudio de la Universidad Tres de Febrero.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda son ingenieros y algunos m\u00e9dicos, pero tambi\u00e9n hay periodistas que tuvieron que ocuparse en labores diferentes a sus profesiones. Su l\u00f3gica es la siguiente: llegar, conseguir trabajo, estabilizarse lo cual puede durar un a\u00f1o y luego, intentar retomar sus profesiones.<\/p>\n<p>Pero no es tan f\u00e1cil. Y generalmente aparece el llanto.<\/p>\n<p>Vincenzo Pensa es presidente de la Asociaci\u00f3n de Venezolanos (Asoven) y una vez al mes hace una reuni\u00f3n de contenci\u00f3n emocional para los que llegan. La gente busca que la escuchen, contar lo que dej\u00f3, lo que hac\u00eda en su pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u201cPara la mayor\u00eda el primer a\u00f1o es el m\u00e1s duro. Hay gente que ha tenido que pasar de profesor universitario a mozo (mesero), y eso duele; vivir en un hotel despu\u00e9s de que dejaron su casa con todo, eso duele; el no saber si van a poder pagar el alquiler, eso duele\u201d, afirm\u00f3 Vincenzo, quien lleva m\u00e1s de una d\u00e9cada en Buenos Aires.<\/p>\n<p>La reuni\u00f3n se hace en la parroquia de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe, pero muchos tambi\u00e9n se juntan en torno a la m\u00fasica y la alegr\u00eda en Caracas Bar o en alguna de las ventas de arepas que existen hoy en la ciudad.<\/p>\n<p>De acuerdo con la Universidad Tres de Febrero, 78% de los migrantes venezolanos viven con otros venezolanos. As\u00ed se sienten un poco en su pa\u00eds.<\/p>\n<p>Algunos dicen que Buenos Aires es como la nueva Miami de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>Pero nada es tan sencillo como parece en ese comenzar de cero en la \u201cciudad de la furia\u201d, como se conoce a la capital de Argentina.<\/p>\n<p><strong>Viajes \u00a0riesgos<\/strong><\/p>\n<p>Ilusionado con Buenos Aires, F\u00e9lix logr\u00f3 que el padre de un amigo le prestara dinero para el viaje. \u201cEran todos sus ahorros y me los prest\u00f3 para migrar\u201d.<\/p>\n<p>Y claro, como abundan los que quieren salir no fue dif\u00edcil contactar a una agencia de viajes. Le ofrecieron un bus Caracas-Lima y de Lima a Buenos Aires en avi\u00f3n: todo por 480.000 bol\u00edvares, unos 400 d\u00f3lares. Una parte la pagaba en Caracas y otra en C\u00facuta. Sal\u00eda el 18 de diciembre.<\/p>\n<p>Pero cinco d\u00edas antes lo llamaron y le dijeron que ya no hab\u00eda pasajes en avi\u00f3n y que el plan cambiaba. Ahora deb\u00eda ir a Colombia y de ah\u00ed en un bus directo hasta Argentina.<\/p>\n<p>Nada de eso pas\u00f3 como se lo dijeron. De la angustia de los migrantes, hay tambi\u00e9n quienes se benefician. Agencias de viajes que ofrecen recorridos azarosos, \u201cagilizadores\u201d de tr\u00e1mites, transportadores de objetos, juegan con el ahora o nunca que los mueve a todos.<\/p>\n<p>F\u00e9lix no se amilan\u00f3 y el 18 de diciembre, como lo hab\u00eda planeado, arranc\u00f3 su viaje: una maleta, una bolsa de comida con jam\u00f3n endiablado, panes y at\u00fan para varios d\u00edas, poca agua y un gran temor: no ten\u00eda la vacuna de la fiebre amarilla. En ning\u00fan lugar de Caracas consigui\u00f3 que se la pusieran.<\/p>\n<p>El bus igual saldr\u00eda as\u00ed que, escondiendo la tristeza y con la ausencia de la vacuna, se despidi\u00f3 de su familia y se aventur\u00f3.<\/p>\n<p>Lo que no sab\u00eda es que el viaje ser\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil de lo planeado. Despu\u00e9s de 13 horas por carretera, lleg\u00f3 a San Crist\u00f3bal y se baj\u00f3 en Urue\u00f1a con las maletas. \u201cAh\u00ed aparecieron unos amigos de la agencia que nos quer\u00edan cobrar por pasarnos las cosas de tecnolog\u00eda a Colombia porque supuestamente los militares nos las quitaban. Hab\u00eda que pagarles 10.000 pesos colombianos. Pero yo iba muy corto de dinero entonces me arriesgu\u00e9 y pas\u00e9 mi Tablet conmigo\u201d, dice F\u00e9lix<\/p>\n<p>-Cuando miro adelante, \u00a1Colombia! y volteo para atr\u00e1s y est\u00e1n las monta\u00f1as de Venezuela. Ah\u00ed s\u00ed dije, olv\u00eddate de tu pa\u00eds. \u00a1Qu\u00e9 tristeza!<\/p>\n<p>Lo que le esperaba era otro cambio de planes. \u201cLa gran noticia de la agencia es que ya no hab\u00eda bus directo. Fue otro golpe\u201d.<\/p>\n<p>Entonces pag\u00f3 por un pasaje C\u00facuta hasta Lima y sigui\u00f3. Pero en la mitad del camino se desmay\u00f3.<\/p>\n<p>\u201c\u00cdbamos por el Alto de Caldas y en un momento sent\u00ed una presi\u00f3n extra\u00f1a en la cabeza y empec\u00e9 a temblar, despu\u00e9s no recuerdo m\u00e1s. Luego me contaron que convulsion\u00e9 y me sacaron a respirar. Me dio mal de altura. Nunca hab\u00eda pasado tanta sed, mi error fue no llevar mucha agua\u201d, explica Mendoza.<\/p>\n<p>Hasta ese momento no hab\u00eda podido comunicarse con su familia, decirles que estaba vivo. Despu\u00e9s de pasar el puente caminando, pudo hacerlo en Ecuador. La llamada le cost\u00f3 0.40 centavos de d\u00f3lar, recuerda.<\/p>\n<p>Tulc\u00e1n- Guayaquil fue un viaje que F\u00e9lix recuerda con gusto. Luego Lima y el trago de pasar la Navidad fuera de su pa\u00eds, lejos del asado negro, las hallacas y el pan de jam\u00f3n, del abrazo familiar, de su novia de hace 6 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En Lima, la espera. Hasta ah\u00ed llegaba la agencia de viajes, \u201cesa agencia de farsa\u201d, dice el chico. Muchos migrantes venezolanos llegaban a destino. \u00c9l no.<\/p>\n<p>Ahora le toca comprar un nuevo pasaje hasta Buenos Aires. Doscientos d\u00f3lares. Pero, por la Navidad, los conductores de Lima no viajaban. \u201cAhora \u00bfqu\u00e9 hago? Iba full limitado de plata y c\u00f3mo iba a pagar tres noches ah\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Lima, sin embargo, se le present\u00f3 en forma de solidaridad. Un conocido de una amiga suya lo hosped\u00f3 en su casa, lo invit\u00f3 a pasar las fiestas. F\u00e9lix, contra todo pron\u00f3stico, pas\u00f3 el 24 de diciembre en medio de una fiesta familiar venezolana.<\/p>\n<p>Le ofrecieron un trabajo temporal pero no lo acept\u00f3. Su destino era Argentina.<\/p>\n<p><strong>Las rutas<\/strong><\/p>\n<p>Per\u00fa no es la ruta m\u00e1s usual de los venezolanos que viajan hacia Argentina. Hasta comienzos de 2017, muchos llegaban en avi\u00f3n. Pero en el \u00faltimo a\u00f1o, lo hicieron por v\u00eda terrestre y mixta.<\/p>\n<p>En el aeropuerto de Ezeiza un s\u00e1bado por la noche uno puede asistir a una extra\u00f1a escena de felicidad con incertidumbre. El vuelo que viene de Manaos trae mucha expectativa. Est\u00e1 retrasado y hay tiempo de contar historias.<\/p>\n<p>Dania Montoya llora cuando recuerda lo que dej\u00f3 en Venezuela: su casa, su trabajo como gerente en una empresa de bater\u00edas. \u201cPara los j\u00f3venes es m\u00e1s f\u00e1cil porque no tienen tantas ra\u00edces all\u00e1, las cosas que lograste y dejarlo para empezar de cero es muy duro. Migrar es algo que no le deseo a nadie\u201d, dice la mujer en el aeropuerto.<\/p>\n<p>Dania compr\u00f3 una franquicia de medialunas. Es una venezolana haciendo medialunas en lugar de arepas y aunque confiesa que no le ha ido muy bien, ahora est\u00e1 feliz porque espera a su madre de 82 a\u00f1os que emigr\u00f3 de Venezuela a pesar de la edad. Do\u00f1a Consuelo Montoya hizo un recorrido de una semana por carretera y luego se embarc\u00f3 en un avi\u00f3n junto a su hermana, Hilda Montoya, tambi\u00e9n de mucha edad.<\/p>\n<p>Desde Caracas hasta Puerto Ordaz, de ah\u00ed a Santa Elena de Uairen y a Boa Vista (Brasil), era la mujer m\u00e1s mayor del bus. Todos pensaban que no aguantar\u00eda el viaje, pero ella agarr\u00f3 fuerza: prefer\u00eda eso a morirse de depresi\u00f3n y soledad en su pa\u00eds.<\/p>\n<p>El abrazo en el aeropuerto, las mil historias de lo que vivi\u00f3 la abuela en el viaje. Las galletas, el jam\u00f3n endiablado, los \u2018realitos\u2019 contados para el trayecto. El cansancio.<\/p>\n<p>\u201cYo me hac\u00eda la fuerte-dice Consuelo- pero hombre, fue muy duro. Hubo un momento en que todos lloraban en el bus\u201d, cuenta la abuela d\u00edas despu\u00e9s en Buenos Aires.<\/p>\n<p>\u201cAdem\u00e1s de estar enferma y no conseguir medicamentos, mi mam\u00e1 estaba comiendo mal porque prefer\u00eda darles a sus nietas lo que consegu\u00edan\u201d, agrega Dania.<\/p>\n<p>Belkys Montoya fue la encargada de organizar todo el viaje. No solo estuvo pendiente de las dos mujeres mayores, sino de sus hijos Ricardo y Mariana Pulido, de 16 y 8 a\u00f1os, con quienes lleg\u00f3 a Buenos Aires \u201cEstaba sufriendo ataques de p\u00e1nico y estr\u00e9s por la angustia de salir del pa\u00eds\u201d, cuenta Belkys, que es contadora y anda buscando empleo, pero ya consigui\u00f3 colegio para los dos hijos. Algo que fue \u201crealmente f\u00e1cil, sin tanto rollo como en Venezuela\u201d.<\/p>\n<p>En el mismo avi\u00f3n de Consuelo ven\u00eda otra familia que tuvo que despedirse de su vida. Alexis \u00d1a\u00f1e, sus hijos, Luis David y Andr\u00e9s Alejandro, y su compa\u00f1era Lissette Rodr\u00edguez hicieron la ruta mixta.<\/p>\n<p>\u201cFue muy impactante ver la plaza de Boa Vista llena de venezolanos que usaban el wifi para comunicarse con los suyos y ver c\u00f3mo en la noche pasaban locales regalando comida\u201d, cuenta Alexis que segu\u00eda camino hasta Manaos para tomar un avi\u00f3n de la aerol\u00ednea GOL.<\/p>\n<p>Las selfies de la migraci\u00f3n son el recuerdo de un viaje amargo. Los que salen en avi\u00f3n tienen la t\u00edpica foto de la obra del artista Carlos Cruz-Diez como recuerdo de la partida. Los que cruzaron a Brasil, como Alexis, guardan una foto con un pie a cada lado de la frontera.<\/p>\n<p>Cada uno tiene su momento de quiebre. El de F\u00e9lix fue el momento en que vio hacia Colombia pas\u00f3 a C\u00facuta y vio una monta\u00f1a venezolana. El de Alexis fue muy tarde ya cuando el avi\u00f3n volaba sobre Buenos Aires. \u201cCa\u00ed en cuenta que ah\u00ed si era empezar de cero\u201d.<\/p>\n<p>Esa es quiz\u00e1 la palabra que m\u00e1s se les escucha decir. Y tiene una explicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De acuerdo con el experto en migraciones, Roberto Aruj, \u201cse les resquebrajan las representaciones imaginarias de las expectativas de vida\u201d.<\/p>\n<p>Dania lo dice de otra manera: \u201cLo peor es que no puedo proyectar, no tengo metas. Vivo d\u00eda a d\u00eda. Lo que aspiro es seguir viviendo con tranquilidad y d\u00e1rsela a mi madre sus \u00faltimos a\u00f1os de vida\u201d, dice. Y se quiebra.<\/p>\n<p><strong>El choque con la realidad<\/strong><\/p>\n<p>De Per\u00fa a Chile y luego a Argentina por carretera, F\u00e9lix hab\u00eda sorteado cada crisis. Hasta las m\u00e1s inesperadas: \u201cEn la de Chile, un perro de la Aduana se lami\u00f3 la \u00faltima latica de jam\u00f3n endiablado que ten\u00eda\u201d, se r\u00ede.<\/p>\n<p>Y finalmente entr\u00f3 a Mendoza que lo emocion\u00f3 en particular porque el nombre de esta ciudad argentina es igual a su apellido.<\/p>\n<p>Preguntas y repreguntas, mostrar la tarjeta migratoria, el hotel, el pasaje. Estaba exhausto. Llevaba 11 d\u00edas de viaje y se dirig\u00eda por fin a Buenos Aires.<\/p>\n<p>\u201cLlegu\u00e9 el 30 de diciembre y cuando vi una bandera argentina solo sent\u00eda satisfacci\u00f3n y libertad\u201d, cuenta. Ir\u00f3nicamente, mientras habla, suena una canci\u00f3n de Calle 13, aquella que dice \u201cVamos a darle al mundo\u2019.<\/p>\n<p>En Argentina, los venezolanos son bien recibidos. Y hay varias razones: una es que se trata de un pa\u00eds hecho de migrantes (de los que llegaron a Buenos Aires huyendo de las guerra civil espa\u00f1ola o de las guerras mundiales) y est\u00e1 acostumbrado a ellos; pero tambi\u00e9n porque existe una relaci\u00f3n de vieja data entre Argentina y Venezuela. En 1973, durante el boom petrolero, muchos argentinos migraron a Venezuela; lo mismo que ocurri\u00f3 a finales del 70 por la dictadura y despu\u00e9s, durante la crisis econ\u00f3mica de 2001 que sufri\u00f3 Argentina.<\/p>\n<p>Y aunque est\u00e1n mejor que en Venezuela, lo cierto es que tambi\u00e9n llegan a un pa\u00eds con una tasa de desempleo de 8,3 y una inflaci\u00f3n de 24,6%.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLes impact\u00f3 lo caro de Argentina?<\/strong><\/p>\n<p>\u2013\u00bfEs un chiste? Para nada. Con una inflaci\u00f3n de 2.500 por ciento no hay punto de comparaci\u00f3n\u201d, dice Alexis \u00d1a\u00f1e y comienza a hacer cuentas: \u201cEs que mire: el salario m\u00ednimo promedio son 750.000 bol\u00edvares y un cart\u00f3n de huevos cuesta 480.000. Mejor dicho, en eso se le va casi el salario del mes a una persona\u201d.<\/p>\n<p>\u201cNosotros venimos del futuro. Sabemos que las cosas siempre pueden estar peor, lo vivimos\u201d, acota Rada.<\/p>\n<p>Por eso no sorprenden los relatos de venezolanos tom\u00e1ndose fotos en los supermercados. \u201cSe las toman para mostrarles a sus familias como era\u201d, recuerda el presidente de Asoven.<\/p>\n<p>Aruj, experto en migraciones, afirma que lo m\u00e1s complejo es que Venezuela perdi\u00f3 una generaci\u00f3n de j\u00f3venes profesionales. \u201cSi bien no todos los venezolanos migran, lo notable es que Venezuela siempre fue receptor y que est\u00e1 perdiendo recursos humanos calificados con el costo que eso implica\u201d.<\/p>\n<p>Profesionales que encontraron en la gastronom\u00eda la forma de subsistir, porque en Argentina los venezolanos viven de la cocina de la nostalgia: al menos cinco grandes ventas de arepas son reflejo de esto.<\/p>\n<p>En realidad tardan muy poco en conseguir empleo. F\u00e9lix reparti\u00f3 curr\u00edculos la primera semana y a la tercera ya trabajaba en La Waffler\u00eda, donde hay otros siete\u00a0compatriotas suyos. Alejandro Andr\u00e9s y Lissette lograron hacerlo a la segunda semana. \u00c9l en un restaurante y ella como enfermera cuidadora.<\/p>\n<p>Aunque en muchos casos son trabajos que en Argentina llaman \u201cen negro\u201d, sin todas las prestaciones de Ley o con salarios menores. Y casi todos env\u00edan dinero a sus familiares.<\/p>\n<p>Y aunque est\u00e1n mejor que en Venezuela, lo cierto es que tambi\u00e9n llegan a un pa\u00eds con una tasa de desempleo de 8,3 y una inflaci\u00f3n de 24,6%.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el estudio de Untref, 43% de los migrantes venezolanos est\u00e1 entre los 26 y 35 a\u00f1os, son solteros y tienen una adaptaci\u00f3n f\u00e1cil. Solo 18% ha sentido discriminaci\u00f3n y esta es m\u00e1s com\u00fan entre los que estudian y trabajan.<\/p>\n<p>Vincenzo cree que hay varios tipos de migrantes: los que viven en dolor permanente y no salen de ah\u00ed; los que llama \u2018ciudad de la furia\u2019, j\u00f3venes que creen que todo es f\u00e1cil y viven en fiesta permanente; y los que vienen con familias, que trabajan de sol a sol.<\/p>\n<p>\u201cMuchos se sienten culpables por haber venido, por poder ir al supermercado y conseguir todo o por comer bien y se exigen demasiado. Hay otros que vinieron creyendo que era solo por un tiempo y siempre est\u00e1n pensando en Venezuela\u201d.<\/p>\n<p>El retorno siempre est\u00e1 en la cabeza del migrante, explica Aruj. Y a muchos migrantes se les va la vida haciendo el duelo de su partida.<\/p>\n<p>Alexis cree que no es sano. \u201cPara m\u00ed esto es un nacimiento, un comienzo de cero. Cuando uno vive con la a\u00f1oranza del pasado, se ata\u201d.<\/p>\n<p>Do\u00f1a Consuelo responde con rapidez mientras prepara un caf\u00e9: \u201cNo, se\u00f1orita, es que all\u00e1 no hay vida\u201d. Y Dania dice con amargura: \u00bfvolver a qu\u00e9?<\/p>\n<p><strong>\u2013F\u00e9lix, \u00bfpiensas en el regreso a tu pa\u00eds?<\/strong><\/p>\n<p>\u2013\u201cNo s\u00e9, es muy duro. Cuando me desped\u00ed de mi familia pens\u00e9: migrar es como si te tuvieras que olvidar de tu vida, \u2018olv\u00eddate de todo\u2019, me dije\u2019. Es mejor pensar que esta es mi vida de ahora en adelante\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>V\u00eda:\u00a0<a href=\"http:\/\/diariodelosandes.com\/site\/argentina-es-la-nueva-miami-de-america-latina-para-los-venezolanos.html\">Diario Los Andes<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el pa\u00eds se encuentran aproximadamente 56.621 migrantes provenientes de Venezuela \u00bfQu\u00e9 iba a estar pensando F\u00e9lix Mendoza en hacerle caso a las trabas que le pon\u00eda el destino? Su destino era Argentina y estaba decidido. Lo hab\u00eda hecho un a\u00f1o atr\u00e1s cuando dej\u00f3 la universidad y empez\u00f3 a trabajar para ahorrar para el exilio. 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