{"id":213548,"date":"2022-06-08T10:51:30","date_gmt":"2022-06-08T14:51:30","guid":{"rendered":"https:\/\/elluchador.info\/web\/?p=213548"},"modified":"2022-06-08T10:51:30","modified_gmt":"2022-06-08T14:51:30","slug":"los-expertos-investigan-donde-podrian-surgir-los-proximos-oceanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elluchador.info\/?p=213548","title":{"rendered":"Los expertos investigan d\u00f3nde podr\u00edan surgir los pr\u00f3ximos oc\u00e9anos"},"content":{"rendered":"<div class=\"paragraph css-bsgw03\">\n<div>\n<p>En una habitaci\u00f3n oscura en el American Museum of Natural History (Museo Americano de Historia Natural de los Estados Unidos) en Nueva York, hay una pared de piedra sencilla que se extiende casi hasta el techo.\u00a0A simple vista, parece la losa de una isla de cocina o de una mesada, con motas negras, blancas y rosadas mezcladas con l\u00edneas de minerales.\u00a0Pero cuando la luz del exhibidor cambia, la roca de 10 toneladas brilla con luces de ne\u00f3n anaranjadas y verdes.<\/p>\n<p>\u201cEs espectacular\u201d, dice\u00a0George Harlow, curador de las recientemente renovadas\u00a0Mignone Halls of Gems and Minerals\u00a0del museo, donde se encuentra la roca.<\/p>\n<p>El brillo incre\u00edble revela la singularidad de los minerales: se formaron hace unos 1.200 millones de a\u00f1os en el fondo de un oc\u00e9ano que hoy ya no existe, en un momento en que los\u00a0husos de algas, del tama\u00f1o de un grano de arroz, eran una de las formas de vida m\u00e1s grandes.\u00a0En este oc\u00e9ano antiguo, part\u00edculas ricas en metales surg\u00edan desde las aberturas hidrotermales y se iban asentando por capas en el fondo marino, lo que fue creando una combinaci\u00f3n espectacular de elementos que hoy emiten fluorescencia al exponerse a la luz ultravioleta.<\/p>\n<p><strong>Las rocas son un recordatorio innegable de los cambios que han sufrido nuestros oc\u00e9anos a lo largo de miles de millones de a\u00f1os y que se explican por los constantes movimientos de las placas tect\u00f3nicas del planeta<\/strong>.\u00a0Estos cambios act\u00faan como fichas de domin\u00f3 en los sistemas geol\u00f3gicos, atmosf\u00e9ricos y biol\u00f3gicos, e influyen en todos los aspectos, desde la diversidad de los minerales de la Tierra hasta las rutas de las corrientes oce\u00e1nicas y el flujo atmosf\u00e9rico.\u00a0Y todo esto tiene un impacto en la vida tal como la conocemos hoy.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"css-e0dnmk\" tabindex=\"0\" role=\"button\">\n<div class=\"ngart-img ngart-img--medium css-oq4j4x\">\n<div class=\"ngart-img__cntr css-1d8by72\"><picture class=\"resp-img-cntr landscape css-1u6ffpx\"><source srcset=\"https:\/\/static.nationalgeographicla.com\/files\/styles\/image_3200\/public\/6a.-sterling-hill-1.webp?w=320&amp;h=214\" type=\"image\/webp\" media=\"(max-width: 320px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/static.nationalgeographicla.com\/files\/styles\/image_3200\/public\/6a.-sterling-hill-1.webp?w=360&amp;h=241\" type=\"image\/webp\" media=\"(max-width: 360px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/static.nationalgeographicla.com\/files\/styles\/image_3200\/public\/6a.-sterling-hill-1.webp?w=430&amp;h=288\" type=\"image\/webp\" media=\"(max-width: 430px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/static.nationalgeographicla.com\/files\/styles\/image_3200\/public\/6a.-sterling-hill-1.webp?w=500&amp;h=334\" type=\"image\/webp\" media=\"(max-width: 500px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/static.nationalgeographicla.com\/files\/styles\/image_3200\/public\/6a.-sterling-hill-1.webp?w=768&amp;h=513\" type=\"image\/webp\" media=\"(max-width: 768px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/static.nationalgeographicla.com\/files\/styles\/image_3200\/public\/6a.-sterling-hill-1.webp?w=900&amp;h=601\" type=\"image\/webp\" media=\"(max-width: 900px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/static.nationalgeographicla.com\/files\/styles\/image_3200\/public\/6a.-sterling-hill-1.webp?w=1024&amp;h=684\" type=\"image\/webp\" media=\"(max-width: 1024px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/static.nationalgeographicla.com\/files\/styles\/image_3200\/public\/6a.-sterling-hill-1.webp?w=664&amp;h=444\" type=\"image\/webp\" media=\"(max-width: 1280px)\" \/><source srcset=\"https:\/\/static.nationalgeographicla.com\/files\/styles\/image_3200\/public\/6a.-sterling-hill-1.webp?w=710&amp;h=475\" type=\"image\/webp\" media=\"(max-width: 1600px)\" \/><source title=\"Sterling Hill Fluorescent Rock Panel\" srcset=\"https:\/\/static.nationalgeographicla.com\/files\/styles\/image_3200\/public\/6a.-sterling-hill-1.webp?w=710&amp;h=475\" type=\"image\/webp\" \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" title=\"Sterling Hill Fluorescent Rock Panel\" src=\"https:\/\/static.nationalgeographicla.com\/files\/styles\/image_3200\/public\/6a.-sterling-hill-1.jpg?w=710&amp;h=475\" alt=\"Sterling Hill Fluorescent Rock Panel\" width=\"710\" height=\"475\" \/><\/picture><\/div>\n<div>FOTOGRAF\u00cdA DE\u00a0<span class=\"css-bx3505\">D. FINNIN<\/span>,\u00a0\u00a9\u00a0AMNH<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"ngart-img__cntr css-1d8by72\"><picture class=\"resp-img-cntr landscape css-1u6ffpx\">Este panel de roca fluorescente, proveniente de Ogdensburg, Nueva Jersey, forma parte de un oc\u00e9ano extinto que existi\u00f3 hace unos 1.200 millones de a\u00f1os.<\/picture><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"paragraph css-bsgw03\">\n<div>\n<p>\u00abLos efectos que produce esta geograf\u00eda cambiante en todo el sistema planetario son muy significativos\u00bb, dice\u00a0Shanan Peters, geocient\u00edfico de la Universidad de Wisconsin-Madison, que se especializa en la coevoluci\u00f3n de la vida y los sistemas de la Tierra.<\/p>\n<p>Gracias a fragmentos de lecho marino preservados, como el que se encuentra exhibido, y a una gran cantidad de otros datos geol\u00f3gicos, los cient\u00edficos est\u00e1n recuperando parte de la historia de los oc\u00e9anos perdidos en el tiempo: Iapetus, Rheic, Tetis, Panthalassic, Ural, entre otros.\u00a0Al igual que estos antiguos cuerpos de agua, con el tiempo, nuestros oc\u00e9anos modernos tambi\u00e9n desaparecer\u00e1n y se formar\u00e1n otros.<\/p>\n<p>Como dice Harlow: \u00abNada se ha detenido\u00bb.<\/p>\n<h2 class=\"h3\">Pistas grabadas en el lecho marino<\/h2>\n<p>Las<strong>\u00a0placas tect\u00f3nicas<\/strong>\u00a0de nuestro planeta, en constante cambio, no solo erigen monta\u00f1as y dibujan valles, sino que tambi\u00e9n\u00a0<strong>van abriendo y cerrando oc\u00e9anos por ciclos<\/strong>, \u00abcomo si se tratara de un acorde\u00f3n\u00bb, dice\u00a0Andrew Merdith, modelador tect\u00f3nico de la Universidad de Leeds.<\/p>\n<p>El movimiento deriva, en parte, de las\u00a0<strong>zonas de subducci\u00f3n<\/strong>, en las que una placa se hunde debajo de otra.\u00a0Esta acci\u00f3n recicla el fondo marino al interior de nuestro planeta y desplaza la tierra de tal modo que reduce los espacios entre los continentes.<\/p>\n<p>La placa de roca del Museo Americano de Historia Natural, por ejemplo, proviene de\u00a0Ogdensburg, Nueva Jersey, y se conserv\u00f3 tras una antigua colisi\u00f3n entre el predecesor de Am\u00e9rica del Norte y otro continente antiguo.\u00a0Dicha superposici\u00f3n elimin\u00f3 el oc\u00e9ano que hab\u00eda entre las masas de tierra, y fue cociendo a una alta temperatura y alta presi\u00f3n las capas de sedimentos del lecho marino hasta formar la roca actual.<\/p>\n<p>Sin embargo, los pocos fragmentos del antiguo lecho marino conservados en tierra firme, como las rocas de Nueva Jersey o un\u00a0trozo del manto expuesto en Maryland, solo pueden aportar algunas pistas sobre el cambio de los oc\u00e9anos a trav\u00e9s del tiempo.\u00a0Para comprender mejor estos movimientos, los expertos utilizan un registro grabado en el fondo marino: los\u00a0<strong>minerales magn\u00e9ticos<\/strong>.<\/p>\n<p>Las placas oce\u00e1nicas surgen a lo largo de la cadena monta\u00f1osa m\u00e1s larga del mundo: una cadena submarina conocida como la dorsal mediooce\u00e1nica.\u00a0Esta dorsal, que se extiende unos 65.000 km alrededor de nuestro planeta, marca los lugares donde se separan las placas tect\u00f3nicas y la roca caliente del manto emerge para llenar el espacio vac\u00edo.\u00a0A medida que esta roca fundida se enfr\u00eda, varios minerales se alinean con el campo magn\u00e9tico del planeta, y crean un c\u00f3digo de barras geol\u00f3gico a lo largo del lecho marino que suma l\u00edneas nuevas con cada cambio del campo magn\u00e9tico.\u00a0Los cient\u00edficos pueden usar estos c\u00f3digos de barras para averiguar c\u00f3mo han cambiado los oc\u00e9anos a trav\u00e9s del tiempo.<\/p>\n<h2 class=\"h3\">Fantasmas de oc\u00e9anos antiguos<\/h2>\n<p>Sin embargo, el registro magn\u00e9tico no es perfecto: \u00abCuanto m\u00e1s retrocedemos en el tiempo, menos rocas oce\u00e1nicas tenemos\u00bb, dice\u00a0Grace Shephard, geof\u00edsica y experta en reconstrucciones de placas tect\u00f3nicas en la Universidad de Oslo.\u00a0<strong>A excepci\u00f3n de una peque\u00f1a franja de roca debajo del Mediterr\u00e1neo, que tiene una\u00a0antig\u00fcedad de\u00a0340 millones de a\u00f1os, la mayor parte\u00a0del lecho marino data de hace apenas 100 millones de a\u00f1os, y la mayor\u00eda tiene menos de\u00a0200 millones de a\u00f1os<\/strong>.<\/p>\n<p>Pero los cient\u00edficos han encontrado una manera de identificar los fondos de oc\u00e9anos desaparecidos, que se han hundido en el manto de la Tierra y hoy se encuentran ocultos en un cementerio oce\u00e1nico.<\/p>\n<p>El m\u00e9todo consiste en\u00a0<strong>observar las velocidades de las ondas s\u00edsmicas<\/strong>\u00a0de los terremotos que se propagan por todo el planeta.\u00a0Los fragmentos perdidos del fondo marino pueden permanecer relativamente fr\u00edos por unos 250 millones de a\u00f1os, y las se\u00f1ales s\u00edsmicas difieren cuando cruzan placas fr\u00edas y cuando pasan por las zonas ardientes en el interior de la Tierra.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"paragraph css-bsgw03\">\n<div>\n<p>\u00abSiempre ha sido una gran inc\u00f3gnita qu\u00e9 hay debajo de nuestros pies\u00bb, explica\u00a0Douwe van Hinsbergen, especialista en tect\u00f3nica de placas de la Universidad de Utrecht en los Pa\u00edses Bajos.\u00a0Pero\u00a0<strong>ahora, con los an\u00e1lisis s\u00edsmicos, los cient\u00edficos pueden retroceder el reloj geol\u00f3gico, y estudiar estas antiguas placas y las fuerzas subterr\u00e1neas que mueven nuestro planeta<\/strong>.\u00a0Estos restos fantasmales del lecho marino acechan debajo de casi todos los continentes, y van Hinsbergen y sus colegas lograron enumerar casi un centenar\u00a0en su denominado Atal of the Underworld (Atlas del inframundo).<\/p>\n<p>Entre los fragmentos m\u00e1s antiguos se encuentran los restos de placas oce\u00e1nicas de hasta aproximadamente 250 millones de a\u00f1os, que ahora se ubican en el l\u00edmite entre el manto y el n\u00facleo.\u00a0Eso abarca el oc\u00e9ano Paleo-Tetis que en el pasado ba\u00f1aba las costas de\u00a0Gondwana, un supercontinente formado principalmente por lo que hoy es Am\u00e9rica del Sur, \u00c1frica, India, Arabia, Australia y la Ant\u00e1rtida.<\/p>\n<p>Gracias a estos fragmentos de fondo marino, los c\u00f3digos de barras magn\u00e9ticos y una gran cantidad de otras pistas geol\u00f3gicas, un equipo de cient\u00edficos logr\u00f3 reconstruir\u00a0mil millones de a\u00f1os del pasado de nuestro planeta.<\/p>\n<p>Merdith, uno de los arquitectos del modelo, se\u00f1ala que no se trata de conclusiones definitivas acerca de la forma temprana de la Tierra, que puede continuar cambiando a medida que surgen m\u00e1s datos.\u00a0Pero reproducir el video de esta danza de continentes y oc\u00e9anos subraya la naturaleza fascinante de la superficie cambiante de nuestro planeta.<\/p>\n<p>\u00abEs una parte m\u00e1s del rompecabezas global\u00bb, expresa Shephard.<\/p>\n<h2 class=\"h3\">Efectos en los h\u00e1bitats de la Tierra<\/h2>\n<p>A medida que\u00a0<strong>se abren y se cierran oc\u00e9anos y los continentes se desplazan<\/strong>, los entornos afectados preparan el escenario para las transformaciones de la vida.\u00a0La formaci\u00f3n de un nuevo oc\u00e9ano, por ejemplo, puede ser una\u00a0bendici\u00f3n para la biodiversidad, como ocurri\u00f3 cuando se dividi\u00f3 Pangea, seg\u00fan afirma el trabajo de Peters y sus colegas.<\/p>\n<p>Pangea albergaba los grupos ancestrales de las principales criaturas terrestres de la actualidad, explica Peters.\u00a0Despu\u00e9s de que el supercontinente se fracturara, los animales terrestres desarrollaron una enorme diversidad de colores, tama\u00f1os y estilos de vida en sus parcelas aisladas.\u00a0Las nuevas rutas oce\u00e1nicas tambi\u00e9n aportaron humedad al interior de los continentes, devolviendo vida a las zonas que se hab\u00edan secado.\u00a0Al mismo tiempo, surgieron nuevas franjas de aguas poco profundas a lo largo de nuevas plataformas continentales, pr\u00f3speras para la vida marina.<\/p>\n<p>\u00abEsos recovecos son un lugar privilegiado para una almeja, un pez o alguna especie similar\u00bb, dice Peters.\u00a0Cuando Pangea se desintegr\u00f3, prolifer\u00f3 la vida en la Tierra.<\/p>\n<p>Incluso cuando los cambios tect\u00f3nicos son peque\u00f1os, puede haber un gran impacto en la superficie.\u00a0Un ejemplo sorprendente es la formaci\u00f3n del istmo de Panam\u00e1, una franja de tierra que une Am\u00e9rica del Norte y del Sur, explica Peters.\u00a0El agua flu\u00eda desde el Atl\u00e1ntico al Pac\u00edfico a trav\u00e9s de esta arteria oce\u00e1nica hace m\u00e1s de 20 millones de a\u00f1os.\u00a0Pero cuando\u00a0la placa del Pac\u00edfico se hundi\u00f3 debajo de la placa del Caribe, el lecho marino emergi\u00f3 y cre\u00f3 volcanes submarinos en la superficie.<\/p>\n<p>La conexi\u00f3n entre oc\u00e9anos se hizo cada vez m\u00e1s estrecha y finalmente desapareci\u00f3 por completo.\u00a0Por lo tanto, las aguas c\u00e1lidas fluyeron hacia el norte en una corriente hoy conocida como Corriente del Golfo, que elev\u00f3 las temperaturas en el noroeste de Europa, creando un clima relativamente templado en la regi\u00f3n, a pesar de estar a una\u00a0distancia al norte del Ecuador similar a la de\u00a0las secciones fr\u00edas de Canad\u00e1.<\/p>\n<p>El cambio tambi\u00e9n prepar\u00f3 el escenario para las corrientes oce\u00e1nicas modernas, que controlan los patrones de tormentas, el flujo de nutrientes y otros sistemas.\u00a0\u00abEl cierre del istmo de Panam\u00e1 tuvo un efecto enorme\u00bb, dice Peters.<\/p>\n<h2 class=\"h3\">Oc\u00e9anos futuros<\/h2>\n<p>En el futuro habr\u00e1 muchos m\u00e1s cambios tect\u00f3nicos que alterar\u00e1n el planeta.\u00a0<strong>Dentro de unos 250 millones de a\u00f1os, las masas terrestres de la Tierra podr\u00edan converger una vez m\u00e1s en un supercontinente:\u00a0Pangea \u00daltim<\/strong>a.\u00a0En este escenario potencial, dise\u00f1ado por\u00a0Christopher Scotese, director del PALEOMAP Project, el Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico se cierra casi por completo y se reduce a un simple mar interior.<\/p>\n<p>Pero el futuro geol\u00f3gico sigue siendo incierto.\u00a0<strong>Podr\u00eda suceder todo lo contrario<\/strong>\u00a0y que el Oc\u00e9ano Pac\u00edfico se cierre y forme un\u00a0<strong>supercontinente en el lado opuesto del mundo denominado\u00a0Novopangea<\/strong>.\u00a0Otros modelos sugieren que\u00a0cierta combinaci\u00f3n de cambios podr\u00eda hacer que el Atl\u00e1ntico y el Pac\u00edfico se vayan cerrando a medida que nacen nuevos oc\u00e9anos en Asia.<\/p>\n<p>Sea cual sea el escenario de nuestro futuro lejano, los cambios tect\u00f3nicos ya est\u00e1n operando.\u00a0<strong>Los cient\u00edficos creen que el pr\u00f3ximo oc\u00e9ano de la Tierra podr\u00eda formarse en la\u00a0Zona de Rift de \u00c1frica Oriental, donde una columna de rocas ardientes est\u00e1 separando lentamente una franja de tierra a lo largo de la costa este del continente<\/strong>, explica\u00a0Cynthia Ebinger, geof\u00edsica de la Universidad de Tulane, que ha realizado una extensa investigaci\u00f3n en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Las consecuencias actuales de esta fragmentaci\u00f3n ya pueden observarse en la gran actividad volc\u00e1nica que existe en esta parte del mundo, como la devastadora\u00a0erupci\u00f3n del monte Nyiragongo en la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo\u00a0que desaloj\u00f3 a\u00a0400.000 personas y acab\u00f3 con la vida de al menos 32.\u00a0En otro volc\u00e1n, en la costa de Eritrea, se observa algo diferente: mantiene lejos al Mar Rojo, y protege zonas del noreste de Etiop\u00eda que se encuentran debajo del nivel del mar, dice Ebinger.\u00a0Antiguamente, se form\u00f3 un peque\u00f1o mar en esta regi\u00f3n, y aunque el agua se sec\u00f3 hace mucho tiempo, las placas de la Tierra podr\u00edan desencadenar nuevas inundaciones.<\/p>\n<p>Si bien la tect\u00f3nica de placas es un factor clave del pasado y futuro geol\u00f3gico de nuestro planeta,\u00a0<strong>hoy existe otra fuerza poderosa que est\u00e1 alterando los procesos de la Tierra<\/strong>: nosotros.\u00a0<strong>Los seres humanos emiten gases que calientan el planeta a un ritmo sin precedentes, y eso altera sobremanera la circulaci\u00f3n oce\u00e1nica y atmosf\u00e9rica y tiene consecuencias mortales<\/strong>.\u00a0Adem\u00e1s, hoy m\u00e1s que nunca, los seres humanos est\u00e1n alterando los ecosistemas con las importaciones y los viajes.<\/p>\n<p>\u00abEse es un proceso que la Tierra nunca ha vivido antes. Es la primera vez que ocurre algo as\u00ed\u00bb, dice Peters.<\/p>\n<p>La era de los seres humanos es solo una m\u00e1s en el tiempo geol\u00f3gico, pero nuestras acciones dejar\u00e1n marcas indelebles en el planeta, en especial en lo que se refiere a las alteraciones de la biosfera, comenta Peters.<\/p>\n<p>\u00abDejar\u00e1 su huella en todos los organismos que existan en el futuro, de la misma manera que Pangea dej\u00f3 una marca en todos los organismos de la Tierra que existen en la actualidad\u00bb, expresa.<\/p>\n<p><strong>National Geographic\u00a0<\/strong><b>Latinoam\u00e9rica<\/b><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una habitaci\u00f3n oscura en el American Museum of Natural History (Museo Americano de Historia Natural de los Estados Unidos) en Nueva York, hay una pared de piedra sencilla que se extiende casi hasta el techo.\u00a0A simple vista, parece la losa de una isla de cocina o de una mesada, con motas negras, blancas y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":213556,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":{"0":"post-213548","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-curiosidades"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elluchador.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/213548","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elluchador.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elluchador.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elluchador.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elluchador.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=213548"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elluchador.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/213548\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":213559,"href":"https:\/\/elluchador.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/213548\/revisions\/213559"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elluchador.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/213556"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elluchador.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=213548"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elluchador.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=213548"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elluchador.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=213548"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}