{"id":83412,"date":"2017-09-25T12:46:17","date_gmt":"2017-09-25T12:46:17","guid":{"rendered":"http:\/\/elluchador.info\/web\/?p=83412"},"modified":"2017-09-25T12:46:17","modified_gmt":"2017-09-25T12:46:17","slug":"venezolanas-se-prostituyen-en-colombia-para-comprar-comida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elluchador.info\/?p=83412","title":{"rendered":"venezolanas se prostituyen en Colombia para comprar comida"},"content":{"rendered":"<h4>En una noche pueden ganar entre 50 y 100 d\u00f3lares<\/h4>\n<p>En una miserable casita de concreto a orillas del pantanoso r\u00edo Arauca, Gabriel S\u00e1nchez habla de los antiguos empleos de las mujeres que ahora trabajan en su burdel vendiendo sus cuerpos por $25 la hora.<\/p>\n<p>\u201cAqu\u00ed tenemos muchas maestras, algunas doctoras, un mont\u00f3n de mujeres profesionales y hasta una ingeniera de petr\u00f3leo\u201d, dijo alzando la voz por encima del esc\u00e1ndalo de la m\u00fasica de un vallenato. \u201cTodas llegaron con sus t\u00edtulos en la mano\u201d.<\/p>\n<p>Y todas vinieron de Venezuela.<\/p>\n<p>A medida que la econom\u00eda de Venezuela contin\u00faa empeorando en medio de la grave escasez de alimentos y otros productos b\u00e1sicos, la hiperinflaci\u00f3n y las sanciones norteamericanas, cada vez m\u00e1s olas de refugiados econ\u00f3micos escapan del pa\u00eds. Los que tienen alg\u00fan medio para lograrlo, llegan a lugares como Miami, Santiago y Panam\u00e1.<\/p>\n<div id=\"ndn-widget-embed-1\" class=\"inform-embed ndn_embed ndn_embedding ndn_embedContainer ndn-widget-embed-1 ndn_embedded\" data-placement-id=\"inform-video-player-1\" data-config-distributor-id=\"90475\" data-config-width=\"100%\" data-config-height=\"9\/16w\"><\/div>\n<div id=\"perfectpixeltop-target\"><\/div>\n<p>Los menos afortunados, en cambio, tienen que cruzar la frontera con Colombia y buscar una forma de darle de comer a sus familias y a s\u00ed mismos. Un reciente estudio indic\u00f3 que hasta 350,000 venezolanos han entrado en Colombia en los \u00faltimos seis a\u00f1os.<\/p>\n<p>Sin embargo, con la enorme escasez de trabajo, muchas mujeres j\u00f3venes \u2013y no tan j\u00f3venes\u2013 buscan su sustento en el oficio m\u00e1s viejo del mundo.<\/p>\n<p>Dayana, de 30 a\u00f1os y con cuatro hijos, bebe una cerveza mientras contempla a clientes potenciales que caminan la polvorienta calle a lo largo de barracones de madera, bares y prost\u00edbulos. Engalanada para trabajar con un vestido de colores brillantes, Dayana dijo que antes era administradora de una planta de procesamiento de alimentos ubicada en las afueras de Caracas.<\/p>\n<p>El trabajo desapareci\u00f3 cuando el gobierno incaut\u00f3 la f\u00e1brica y \u201cla saque\u00f3\u201d, dijo.<\/p>\n<p>Hace siete meses, pasando grandes dificultades para darle de comer a su familia, Dayana, lleg\u00f3 a Colombia en busca de trabajo. Sin permiso laboral, tuvo que trabajar como prostituta en la capital, Bogot\u00e1. Aunque el dinero que ganaba all\u00ed era mejor, con el tiempo se mud\u00f3 a Arauca, un pueblo ganadero de 260,000 habitantes en la frontera con Venezuela. Desde all\u00ed le era m\u00e1s f\u00e1cil enviarles alimentos a sus hijos en Caracas.<\/p>\n<p>La noche anterior, la hermana de Dayana hab\u00eda viajado 18 horas en autob\u00fas desde Caracas para buscar una factura de alimentos que Dayana hab\u00eda comprado y de inmediato regresar en otro autob\u00fas a la casa.<\/p>\n<p>\u201cSi hace cuatro a\u00f1os, alguien me hubiera dicho que estar\u00eda aqu\u00ed, haciendo lo que ahora hago, no lo habr\u00eda cre\u00eddo\u201d, dijo Dayana, que pidi\u00f3 no revelar su apellido.<\/p>\n<p>Con inflaci\u00f3n cerca del 700% y la moneda nacional, el bol\u00edvar, en franca ca\u00edda, encontrar comida y medicina en Venezuela se ha convertido en una tarea frustrante y agotadora. Dayana dijo que a veces ten\u00eda que esperar en una cola entre cuatro y seis horas para comprar un paquete de harina. Otras veces ten\u00eda que comprar alimentos en el mercado negro a precios exorbitantes. El hambre en Venezuela es absolutamente rampante.<\/p>\n<p>Dayana dice que en una buena noche puede ganar el equivalente de $50 a $100 d\u00f3lares, vendiendo sus servicios durante 20 minutos cada vez.<\/p>\n<p>\u201cObviamente la prostituci\u00f3n no es un buen empleo\u201d, dijo. \u201cPero estoy agradecida de haberlo encontrado, porque me permite comprar comida y mantener a mi familia\u201d.<\/p>\n<p>La prostituci\u00f3n es legal en Colombia, y hasta las localidades m\u00e1s peque\u00f1as tienen distritos de luz roja donde las autoridades se hacen de la vista gorda. De modo que, mientras las autoridades de inmigraci\u00f3n no paraban de perseguir y acosar a las venezolanas que vend\u00edan baratijas y ped\u00edan limosna en la plaza central de Arauca, las mujeres que frecuentan la zona de burdeles dicen que rara vez se ven atormentadas por la polic\u00eda.<\/p>\n<p>Marta Mu\u00f1oz est\u00e1 cargo de la Casa de la Mujer, un programa municipal enfocado en la salud y los derechos de las mujeres. Mu\u00f1oz dijo que la prostituci\u00f3n es una especie de punto ciego para las autoridades locales que est\u00e1n m\u00e1s preocupadas por delitos peores, como el tr\u00e1fico infantil, las violaciones y el abuso de menores.<\/p>\n<p>\u201cS\u00e9 bien que a algunas mujeres se les paga poco y son tratadas mal\u201d, dijo Mu\u00f1oz al hablar de las prostitutas venezolanas. \u201cPero, \u00bfc\u00f3mo las protegemos sin tener leyes p\u00fablicas apropiadas?\u201d<\/p>\n<p>S\u00e1nchez y otros involucrados en la industria del sexo dijeron que en la actualidad las venezolanas dominan el negocio porque est\u00e1n dispuestas a trabajar por menos dinero.<\/p>\n<p>\u201cYo dir\u00eda que el 99 por ciento de las prostitutas de este pueblo son venezolanas\u201d, dijo. Las 12 mujeres que trabajan para \u00e9l son venezolanas.<\/p>\n<p>De cualquier modo, no se trata \u00fanicamente de un fen\u00f3meno que ocurre en la frontera. Fidelia Su\u00e1rez, presidenta del Sindicato de Trabajadoras del Sexo de Colombia, dijo que su organizaci\u00f3n ha visto un dram\u00e1tico aumento de \u201chombres y mujeres venezolanos que trabajan en el negocio del sexo\u201d por todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Aunque resulta imposible cuantificar cu\u00e1ntas personas podr\u00edan estar trabajando en la prostituci\u00f3n, Su\u00e1rez dijo que su organizaci\u00f3n trata de cuidar a estas vulnerables immigrantes.<\/p>\n<p>\u201cQueremos cerciorarnos de que no sean acosadas por las autoridades, ni de que nadie se aproveche de ellas\u201d, dijo Su\u00e1rez. \u201cSer explotada sexualmente es muy diferente a ser una trabajadora del sexo\u201d.<\/p>\n<p>En cierto sentido, la crisis econ\u00f3mica de Venezuela ha sido tan tremendamente severa que incluso ha roto viejas normas sociales.<\/p>\n<p>Marili, una ex maestra de 47 a\u00f1os, dijo que hace tiempo que le daba verg\u00fcenza admitir que era prostituta, pero ahora da gracias por tener un empleo que le permita comprar las medicinas para la hipertensi\u00f3n que necesita su madre en Caracas.<\/p>\n<p>\u201cSomos mujeres que trabajamos para mantener a nuestras familias\u201d, dijo. \u201cMe niego a criticar a nadie, incluy\u00e9ndome a m\u00ed misma. Todas tenemos que trabajar\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>V\u00eda:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.elnuevoherald.com\/noticias\/mundo\/america-latina\/colombia-es\/article175160626.html\">El Nuevo Herald<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una noche pueden ganar entre 50 y 100 d\u00f3lares En una miserable casita de concreto a orillas del pantanoso r\u00edo Arauca, Gabriel S\u00e1nchez habla de los antiguos empleos de las mujeres que ahora trabajan en su burdel vendiendo sus cuerpos por $25 la hora. \u201cAqu\u00ed tenemos muchas maestras, algunas doctoras, un mont\u00f3n de mujeres [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":83416,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-83412","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-internacionales"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elluchador.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/83412","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elluchador.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elluchador.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elluchador.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elluchador.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=83412"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elluchador.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/83412\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elluchador.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/83416"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elluchador.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=83412"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elluchador.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=83412"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elluchador.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=83412"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}