Sucesos

Ya pasó un año y sus padres no saben nada del paradero del bebé

Recordemos que el hecho ocurrió en el hospital Ruiz y Páez; por el caso había sido detenida una mujer

José Alejandro Ramírez J

Alejandroperiodista857@gmail.com

Para una mujer y su familia el acto de traer un ser al mundo es un momento de alegría, amor e incluso de reconciliación entre familiares, sin embargo esta sensación pasó de ser un momento grato a uno de dolor que ha perdurado por un año; tras el robo, el rapto o el extravío (todos estos términos porque cada quien lo ha manifestado así en algún momento) de un bebé que pronto va cumplir doce meses alejado de sus padres.

Mari Graciela Solano y Cleydemar Blanco desde el 30 de enero estaban muy contentos por la llegada de Leiber a sus vidas, pues Solano era primeriza y soñaba con tener al bebé en sus brazos y así consolidar su familia.

El 31 de enero llegó el día, pues la joven empezó a sentir los dolores y junto a su esposo y familiares se dirigieron al hospital Ruiz y Páez, donde horas más tarde dio a luz; convirtiéndose en la noticia más alegre, pero esa alegría solo duraría unas horas, ya que después iniciaría la familia un rosario de tristezas y calamidades que a un año todavía atraviesan.

 Los hechos

Hace un año Solano en la sala de redacción del diario El Luchador  contó su versión de lo sucedido y relató que a las 7:10 de la mañana del 31 de enero 2017 su hijo nació en la sala de maternidad del Ruiz y Páez y a las 2: 30 de la tarde ella y su madre observaron a la supuesta enfermera recorriendo el pasillo de Ginecología, área donde se encontraba, horas antes del rapto.

“La supuesta enfermera estaba recorriendo el pasillo de Ginecología de donde yo estaba, en ese momento entró a la habitación diciendo “buenas”. Le preguntó a mi mamá si yo había dado a luz en la noche, mi mamá le dice que no, que yo había dado a luz ese mismo día 31 de enero en la mañana, ella sale de la habitación y al rato vuelve a entrar y le preguntó a mi mamá que si mi hijo había comido, mi mamá le dice que no y le preguntó en qué parte trabajaba ella y ella dijo que trabajaba en la parte de maternidad, a veces estaba en el pasillo de Ginecología y en el área de sala de parto, incluso le mostró a mi mamá un papel con el nombre de los otros pacientes con los nombres de las mamás y cargaba exámenes de los niños. Además dijo que era la encargada de retirar los exámenes de los pacientes”, dijo Solano en esa oportunidad que visitó el medio impreso.

Para ese época afirmó la joven madre no tenían sospecha alguna de lo que la mujer haría y a eso de las 4: 00 de la tarde le da pecho a su hijo por primera vez, y posteriormente ella y su familia se percatan que el niño no estaba respirando con normalidad.

Al llegar al retén la supuesta enfermera al parecer estaba allí, sin embargo Solano mencionó que entró y habló con la doctora de guardia, quien según sus palabras le manifestó que saliera porque iba a examinar al niño, pero minutos después la sospechosa del rapto salió y le aseguró a la joven madre que trasladarían al niño hasta otro lugar, éste era el 4to piso de ese centro asistencial y para no levantar sospechas sale del sitio acompañando a la madre, no obstante cuando Solano entra a la habitación que le fue asignada la mujer se despide y de allí no la vuelven a ver.

Solano dijo hace un año que más tarde a eso de las 7: 00 de la noche esperando recibir noticias del pequeño Solano vuelve al retén para ver a su hijo pero allí le expresan que el bebé no está y que fue llevado al 4to piso.

“Subo al 4to piso las doctoras me dicen que no hay ningún paciente de apellido Solano, en ese momento vuelvo a bajar al 3er piso y me dicen que hubo una confusión que me siente para darle pecho al niño pero me preguntan ¿tú hijo no está contigo? Yo les digo no y allí me dicen tu hijo no está”, para Solano estas últimas palabras la hicieron estremecer y llenaron de desesperación.

Las alarmas fueron encendidas y todo el personal inició la búsqueda del pequeño pero ésta fue infructuosa, por lo que dieron parte a los organismos competentes.

Una captura, una alegría

Luego de casi dos meses de búsqueda y luego de salir un retrato hablado de la supuesta raptora, debido a los múltiples testimonios ofrecidos por los familiares y personal de salud del hospital las autoridades lo dieron a conocer y el 23 de marzo se logró la aprehensión de una supuesta mujer que cumplía con las características.

La detención la efectuaron los funcionarios de la Policía Municipal, quienes en esa oportunidad la llevaron hasta la sede de Patrulleros de Angostura, donde la familia la reconoció a primera instancia y después fue llevada hasta el Cicpc.

De allí para acá todavía la familia espera por el esclarecimiento del caso y todos los días le piden a Dios que vuelvan a ver a Leiber sano y salvo, quien mañana estaría cumpliendo un año de nacido; fecha que sería de fiesta para todos pero en esa oportunidad solo representa el dolor para quienes desconocen donde está el niño.

 

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