ComunidadDestacado

Belén Sánchez, ejemplo de vocación y pasión por lo que se hace

*** “Enseñar me ha permitido impactar muchas vidas y sembrar baluartes para la sociedad”

A muchas personas encontrar su pasión se le torna en un difícil proceso que lleva, muchas veces, a tomar decisiones erróneas como, por ejemplo, estudiar cualquier cosa porque no les queda de otra, derivando con ello frustración en la mayoría de los casos. 

Para nuestra homenajeada de la semana la historia fue distinta. Desde muy joven supo que dedicaría su vida a impartir conocimientos y encontró en la profesión de ser educadora el camino ideal para enseñar a los más desposeídos. Labor que sigue ejerciendo en la actualidad solo por vocación, desempeñándose como Directora Académica del Instituto Radiofónico “Fe y Alegría” (IRFA) Región Guayana.

Se trata de Belén Sánchez Núñez. Una tumeremense, que nació en el seno de una familia que siempre tuvo como premisa ayudar al prójimo. Hija de Pedro Miguel Sánchez, quien fue minero, montañero y comerciante muy progresista, un poco adelantado a su época, y Elvirita Núñez de Sánchez, mujer muy sensible, amorosa, culta y luchadora.

“Al culminar nuestra educación primaria, mis padres deciden mudarse a Ciudad Bolívar para que sus cuatro hijos tuvieran la oportunidad de educarse y obtener una carrera para el futuro. Junto a mis hermanos estudiaba y trabajaba en el negocio familiar para ayudar a nuestros padres lo que nos fortaleció y estimuló para continuar superándonos”, cuenta Belén.

Recuerda que perteneció a la V promoción del Instituto de Comercio Dalla-Costa y fue allí en donde por intermedio del Ministerio de Educación comenzó a prepararse en la docencia. El título lo obtuvo en 1978.

Su paso por el Departamento de Pasantías de dicho centro educativo, la condujeron hacia un gran crecimiento profesional, destacando en talleres, seminarios y cursos nacionales e internacionales, tanto como estudiante y como ponente en muchos casos.

Esta madre de tres hijos, siempre ha tenido como premisa que el conocimiento nunca está demás y la edad es solo un número. En 2017 terminó otra carrera universitaria obteniendo el título de licenciada en Comunicación Social, Mención: Desarrollo Social, en la Universidad Católica “Cecilio Acosta”, en Maracaibo.

“Los límites solo están en nuestra mente. Somos nosotros mismos quienes en muchas ocasiones nos colocamos barreras nunca es tarde para hacer cosas nuevas. Siempre he trabajado haciendo labor social, por esta razón decidí estudiar comunicación social a fin de obtener habilidades y aprender más técnicas que ayuden a promover la Educomunicación en mi actividad diaria”, comenta.

Multiplicar sus conocimientos siempre ha sido un norte para Belén, es por ello que hasta el sol de hoy sigue trabajando, participando en la labor social en pro de la educación hacia los más necesitados, integrando y formando en valores a esa parte de la población excluida del sistema educativo.

“Ofrecer un servicio educativo a la población de jóvenes y adultos, es una meta fijada y que me comprometí a alcanzar en este largo e interesante camino de la Educomunicación destinada a los sectores populares, con el propósito de que participen como ciudadanos agentes de cambio en el desarrollo social del país”, destaca.

Para Belén, educar es una gran responsabilidad que no debe ser tomada a la ligera y recuerda a cada docente que a pesar de la situación actual por la que atraviesa el país, no se debe olvidar la importancia de esta labor en la formación del hombre del mañana.

“Educar es sacar y pulir ese brillo único que tiene cada estudiante. Enseñar me ha permitido contribuir a la formación de muchos profesionales, de impactar vidas y de sembrar baluartes para la sociedad. Yo siempre invito a los colegas a olvidar por un momento temas como el sueldo insuficiente y trabajar en pro de formar a quienes cambiarán el destino de este país maravilloso. Eso se llama vocación”, concluye.

(Redacción/Gledis Bonilla)

WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com