Inicio Internacionales Indignación de mujeres afganas por las restricciones a trabajar de los talibanes

Indignación de mujeres afganas por las restricciones a trabajar de los talibanes

92
0

Las restricciones de los talibanes al trabajo de las mujeres en Afganistán entraron en vigor el lunes, generando indignación por la pérdida de derechos para las profesoras y las alumnas de la educación secundaria.

Pese a haber prometido una versión más suave de su brutal y represivo régimen de 1996 a 2001, los islamistas radicales están reforzando su control sobre las libertades de las mujeres, un mes después de haber tomado el poder en Afganistán.

«Podría estar muerta» dice una mujer, expulsada de un importante cargo en el ministerio de Relaciones Exteriores.

«Estaba a cargo de todo un departamento, y había muchas mujeres trabajando conmigo (…) Ahora todas hemos perdido nuestro trabajo» dice a la AFP, requiriendo el anonimato por temor a represalias.

El alcalde en funciones de Kabul ha afirmado que los trabajos municipales ocupados por mujeres tendrán que ser ahora asumidos por los hombres.

Todo ello se produce mientras el ministerio de Educación ordenó a los profesores y estudiantes hombres a volver a las escuelas secundarias este fin de semana, pero sin mencionar a las millones de profesoras y alumnas mujeres existentes en el país.

Los talibanes cerraron el viernes el antiguo ministerio de la mujer, implementado por el anterior gobierno, que será reemplazado por otro, ya famoso durante el pasado régimen talibán, destinado a reforzar la doctrina religiosa.

Muchas mujeres afganas, temen que no volverán a hallar sus empleos.

Un gobierno sin mujeres

El nuevo gobierno talibán anunció hace dos semanas que no contaría con mujeres en el gabinete.

Las mujeres afganas, aunque aún sigan marginadas, lograron notables avances en su condición y derechos en los pasados 20 años, convirtiéndose en jueces, pilotos, diputadas u oficiales de policía, aunque esta situación se dio fundamentalmente en las grandes ciudades.

Cientos de miles de ellas han ingresado en el mercado de trabajo, muchas veces obligadas en tanto que viudas o como apoyo a maridos inválidos en un contexto de dos décadas de conflicto armado.

Pero desde su vuelta al poder el 15 de agosto pasado, los talibanes no parecen dispuestos a preservar esos derechos.

Al ser interrogados, los responsables talibanes dicen que se sugiere a las mujeres permanecer en sus casas por su propia seguridad, pero que se les permitirá trabajar una vez que se hayan implementado las normas de separación.

«¿Y eso cuando ocurrirá?», se preguntaba este lunes una mujer profesora.

«Eso ya ocurrió la última vez. Dicen que se nos permitirá volver al trabajo, pero eso nunca ocurrió», agrega.

Durante el pasado régimen talibán, las mujeres fueron ampliamente excluidas de la vida pública y no se les permitía salir de sus casas si no era en compañía de un familiar hombre.

El viernes, en Kabul, se instaló el ministerio de la promoción de la virtud y la prevención del vicio en el mismo inmueble que albergaba el anterior ministerio de asuntos de la mujer.

Este domingo, una decena de mujeres protestaron brevemente en el exterior del inmueble, pero se dispersaron al aparecer responsables talibanes.

Ningún responsable del nuevo régimen accedió este lunes a comentar esta situación

En Herat, un responsable del sector de la educación insistió en que el retorno de las alumnas y las profesoras a las escuelas es una cuestión de tiempo y no de política.

«No está claro cuando eso ocurrirá: mañana, la próxima semana, el próximo mes, no lo sabemos», dijo a la AFP Shahabudin Saqib.

«No depende de mí, porque hemos tenido una gran revolución en Afganistán», agregó.

Estados Unidos ha expresado su «profunda preocupación» por el futuro de las alumnas en Afganistán.

«Es indispensable que todas las chicas, incluso las de más edad, puedan reanudar su educación sin más espera», dijo la agencia de la niñez de la ONU, Unicef.

AFP