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Pedir un milagro a un Santo pega en el bolsillo

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“María Lionza, hazme un milagrito y un ramo de flores te vo’ a llevar”. Tal y como dice la recordada canción de Rubén Blades, son muchos los creyentes de que acuden a los santos para atraer la salud, el dinero, la suerte y el amor.

Pero, en un país marcado por la crisis económica, en el que para la mayoría la prioridad es comprar comida, resulta difícil pensar en gastarse el dinero haciendo “trabajos”.

Sin embargo, en una reciente visita del equipo reporteril de El Luchador a diversas perfumerías de la ciudad, se pudo observar cómo estas casas si tienen sus clientes.

Surgen varias interrogantes, por ejemplo, ¿Cuánto cuesta hacerse un chequeo de tabaco? ¿En cuánto sale ir a donde una bruja? ¿Cuánto se necesita para hacerse un ritual? ¿Por qué los bolivarenses acuden a estas prácticas?

Durante nuestro recorrido tratamos de dar respuestas a estas y otras preguntas.

Los precios de los chequeos

Ir a donde un brujo es muy similar a acudir al médico. Se va a la cita, se hace el chequeo, se da el diagnóstico y el médico tratante manda los medicamentos para la cura.

En el caso de la brujería es igual, solo que acá el chequeo es con un tabaco o unos caracoles, dependiendo a quien se acuda.

Un chequeo con tabaco se ubica por el orden de los 5 dólares, si es un solo tabaco.

Luego de que el vidente muestra el futuro y digas si el cliente tiene o no un daño, entonces, viene la segunda parte. “si el cliente está limpio (sin daños o trabajos montados) no pasa de allí la cosa, solo le recomiendo uno que otro baño, pero con cosas caseras y ya”.

El asunto se complica cuando el cliente ha sido víctima de algún trabajo. Dependiendo del tipo de hechizo entonces le tocará comprar una serie de materiales para quitarse el maleficio.

Precio de los materiales

“Hay clientes que me llegan con daños, más que todo las esposas que le hacen trabajos a sus maridos, y hombres que hacen lo mismo con mujeres. Los amarran y terminan perjudicándolos. En ese caso me tienen que traer todo para trabajar”, cuenta Rosa, con más de 20 años de experiencia en el campo espiritual.

Para realizar algún trabajo los materiales básicos son: Un paquete de tabacos que se ubica entre los 5 a 7 dólares, dependiendo de la marca; una barra de alcanfor que cuesta 2 dólares; varios velones de diferentes colores, cuyos precios van desde los 2 dólares en adelante, y por lo menos 5 potes de pólvoras que cuestan desde 1.5 dólares en adelante.

A eso hay que sumar la mano de obra de quien haga el trabajo, que puede valer desde los 15 dólares en adelante.

Y si todo sale bien, el cliente no tendrá que hacer gastos adicionales.

También, hay quienes desean comprar productos para hacerse algunos baños.

Por ejemplo, pueden conseguir esencias a precios que van desde los $2 en adelante.

También hay que tomar en cuenta que “a este trabajo hay que hacerle seguimiento para ver cómo se va dando todo. Cuando veo algo malo le digo al cliente que traiga más material; también cuando se me acaban las luces debe traerme más velones”.

Ante estos precios y lo que significa entrar en el mundo espiritual, los bolivarenses lo piensan dos veces, “porque uno cae en y el que termina es uno amarrado al brujo. Eso piden y piden y uno gasta que gasta”.

“Para mí la fe es en Dios, él todo lo puede. Imagínate tú crees que con tantos gastos y prioridades voy a dejar la quincena en donde un brujo”, expresó Marlenys Solórzano, al ser consultada por el equipo de El Luchador.

A diferencia de Marlenys, Carlos Cabrera afirmó: “Mira a veces es necesario echarse su bañito y leerse el futuro. No para hacerle daño a otros si no para uno tener una guía sobre su vida y que le llegue la suerte en todo”.

Son muchas las opiniones en torno a este tema, unas polémicas y otras no tanto. Lo que sí es una realidad, es que estas prácticas son habituales para muchas personas en la ciudad y sin importar lo que tengan que invertir, de acuerdo a sus creencias, “se hace el sacrificio y se compran las cosas”.

Gledis Bonilla 

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