La gigante de servicios petroleros SLB (anteriormente conocida como Schlumberger) ha manifestado su disposición para incrementar aceleradamente su actividad en Venezuela. Según declaraciones recientes de su Director Ejecutivo, Olivier Le Peuch, la compañía está evaluando el terreno para una expansión operativa, condicionada a la evolución del marco regulatorio y de seguridad.
Durante una conferencia telefónica tras la presentación de resultados financieros, Le Peuch reveló un creciente interés en el mercado venezolano: «Ya estamos recibiendo muchas consultas de nuestros clientes», afirmó el directivo, subrayando el potencial de reactivación que percibe el sector.
A pesar del optimismo, SLB ha sido enfática en que cualquier escalada de operaciones dependerá estrictamente de tres pilares fundamentales:
Licencias gubernamentales: El cumplimiento normativo bajo las directrices del Gobierno de Estados Unidos.
Seguridad y Cumplimiento: Garantías en los parámetros de seguridad física y medidas de cumplimiento corporativo.
Marco Operativo y Financiero: Le Peuch destacó que se deben establecer condiciones claras que incluyan la concesión de licencias, mecanismos de pago garantizados y autorización de funcionamiento.
Un mercado en movimiento
SLB no es la única empresa que mira con atención hacia el país suramericano. Su competidor directo, Halliburton, también ha expresado recientemente su intención de reingresar al mercado venezolano. La firma rival precisó que buscarán retomar actividades tan pronto como se definan los términos comerciales y legales, poniendo especial énfasis en la certeza de los pagos.
Esta postura de los líderes mundiales en servicios petroleros sugiere una posible transformación en el panorama energético regional, siempre que se consoliden las garantías jurídicas y financieras necesarias para operar.
Con información de agencias



