En una declaración oficial emitida este lunes 12 de enero, el Gobierno de la República Popular China defendió firmemente sus alianzas estratégicas en Latinoamérica, respondiendo de manera directa a las recientes amenazas y declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, subrayó durante una rueda de prensa que las naciones latinoamericanas son «Estados soberanos e independientes», con el derecho inalienable de elegir a sus socios comerciales sin interferencias externas.
En relación con las advertencias de Washington sobre el control del crudo venezolano, Mao Ning fue enfática:
»Independientemente de los cambios que se produzcan, China seguirá encarnando una cooperación práctica con los países latinoamericanos, entre ellos Venezuela, con el objetivo de impulsar un desarrollo común».
Esta respuesta surge tras las afirmaciones de Donald Trump, quien aseguró que Rusia y China solo podrían acceder al petróleo venezolano bajo supervisión estadounidense, alegando que, sin la intervención de EE. UU., dichas potencias habrían tomado el control total del recurso.
Apoyo irrestricto a Cuba y rechazo al bloqueo
La diplomacia china también reafirmó su compromiso con Cuba, instando a la administración estadounidense a cesar la «injerencia externa». Pekín exigió formalmente el levantamiento del bloqueo económico y la retirada de las sanciones impuestas contra la isla.
»Pedimos retirar cualquier tipo de medida de coacción impuesta sobre Cuba y tomar medidas que propicien la paz y la estabilidad en la región», declaró la portavoz.
Con esta postura, China reafirma su papel como aliado clave en la región, posicionándose como un contrapeso a las políticas de coacción y defendiendo un modelo de desarrollo basado en la cooperación mutua y el respeto a la autodeterminación de los pueblos.
Con información de agencias
