La 83ª edición de los Globos de Oro, celebrada este 11 de enero, ha dejado un panorama cinematográfico renovado. La cinta ‘Una batalla tras otra’, de Paul Thomas Anderson, se consolidó como la gran triunfadora de la noche en volumen de premios, mientras que el drama ‘Hamnet’, dirigido por Chloé Zhao, protagonizó la gran sorpresa al alzarse con el galardón a Mejor Película Dramática.
La propuesta de Anderson, que narra la odisea de un exrevolucionario por rescatar a su hija de un antiguo némesis, dominó la división de Comedia o Musical obteniendo cuatro de los galardones más importantes:
Mejor Película (Comedia o Musical)
Mejor Dirección (Paul Thomas Anderson)
Mejor Guion
Mejor Actriz de Reparto (Teyana Taylor)
‘Hamnet’ da la campanada en Drama
En la categoría reina de la noche, el drama especulativo sobre la familia de William Shakespeare, ‘Hamnet’, logró imponerse a la favorita de la taquilla, ‘Pecadores’ (‘Sinners’). Este triunfo, sumado al premio de Mejor Actriz de Drama para la irlandesa Jessie Buckley, posiciona a la obra de Chloé Zhao como la gran rival a batir de cara a los premios Oscar, donde históricamente los dramas cuentan con una ventaja competitiva.
Hitos interpretativos: El primer globo de Chalamet
Uno de los momentos más destacados de la gala fue la victoria de Timothée Chalamet, quien logró su primer Globo de Oro como Mejor Actor de Comedia o Musical por su interpretación en ‘Marty Supreme’. Chalamet se impuso al veterano Leonardo DiCaprio, convenciendo a la crítica con su papel de un arrogante prodigio del tenis de mesa sumergido en un mundo de apuestas y deudas.
Una gala ajena a la actualidad política
A pesar de la relevancia de los premios, la ceremonia fue descrita por diversos analistas como «descafeinada» en su tono social. La gala evitó posicionarse o mencionar temas de alta sensibilidad geopolítica, como los recientes eventos en Venezuela, manteniendo el enfoque estrictamente en las celebraciones de la industria de Hollywood.
Con información de agencias
