Cada día crece la demanda de mascarillas médicas que prometen garantizar una protección relativa contra el brote de la nueva cepa del coronavirus que se originó en Wuhan (China) por lo que la gente trata de adoptar todas las medidas posibles para protegerse.
En China, donde se encuentra el foco del coronavirus, la demanda de mascarillas se disparó significativamente tras el brote. Cao Jun, gerente general de la empresa china Lanhine, que produce las mascarillas, señaló a Reuters la semana pasada que sus clientes demandan 200 millones por día, mientras que antes del brote se necesitaban 400.000.
«Por lo que he oído, la escasez de mascarillas es mucho, mucho más grave de lo que sabe el público», afirmó, añadiendo que «casi todos los trabajadores hospitalarios en todo el país se enfrentan a una gran escasez de mascarillas, no solo en Wuhan». «Eso es muy terrible», dijo.
A raíz de esta situación, la compañía aumentó el número de trabajadores en una fábrica de la ciudad de Ningbó, al este del país, para producir la mayor cantidad posible. En el mismo sentido se expresó Hu Qinghui, subdirector general de CMmask, otro fabricante. «Nuestra producción está agotada ahora, pero hemos extendido nuestras horas de trabajo en 4 horas, de las 8 de la mañana a las 9 de la tarde», afirmó Hu Qinghui.
Asimismo, una fábrica de máscaras en Tailandia amplió sus horas de trabajo para hacer frente al rápido aumento de la demanda por sus productos, ya que el temor al nuevo coronavirus se extiende por el mundo.
AGENCIAS/



