La llegada del ciclo menstrual puede generar molestias en algunas mujeres, cuya intensidad impacta en tu rutina diaria. Tomar analgésicos y hasta pasar el día en cama descansando son algunas de las consecuencias de los dolores asociados a la regla.
Una forma natural de disminuirlo es practicando yoga, un conjunto de enseñanzas milenarias que buscan alcanzar un equilibrio entre mente y cuerpo a través de asanas y la respiración consciente. Sus beneficios son múltiples si lo sumas a tu vida.
El niño
Es una buena manera de abrir tus caderas y relajar la espalda; por lo que se emplea para descansar durante una sesión de yoga o después de haber realizado cualquier ejercicio. Para hacerla debes ponerte de rodillas, sentarte sobre tus pies y bajar tu cuerpo hacia adelante, de forma relajada. Los brazos los puedes tener al lado de tus piernas o extendidos hacia adelante. Para una relajación más profunda puedes separar tus rodillas y pies y bajar más tu cuerpo en la postura de Rana.
Shiva twist
Esta postura ayuda a disminuir el dolor de espalda en la zona lumbar, muy frecuente en el periodo menstrual. Ayuda a extendernos, torciendo las piernas a través de nuestro cuerpo, aunque se recomienda prudencia al practicarla si tienes algún tipo de lesión en la espalda. Para lograrla debes tumbarte, cruzar ambas piernas o una hacia un lado, abrir los brazos e intentar que tanto el hombro opuesto de la pierna que está cruzada, como la rodilla, toquen al suelo.
La mariposa
También ayuda a la apertura de las caderas y es común en muchas disciplinas. Comienza sentada, juntando tus pies hasta que las plantas se toquen. Si deseas una extensión más profunda, inclina tu torso hacia adelante, sobre tus pies, o trata de traer sus talones más cerca al cuerpo.
Piernas encima de la pared
Solo para aquellas a las que la regla le dure muchos días, una de las opciones más fáciles es colocar las piernas encima de la pared. Esta postura ofrece las ventajas de las posturas invertidas sin tener que esforzarse por mantener el equilibrio. Acuéstate en el suelo, que tus nalgas toquen la pared y levanta las piernas haciendo un ángulo recto o la mariposa.
La paloma
Esta postura es fantástica para abrir las caderas y plegarse suavemente. Siéntate en cuclillas, cruza una pierna hacia adelante y estira la otra hacia atrás. Después repite la misma posición, pero intercambiando las piernas. También puedes inclinarte hacia adelante o dejar tu espalda recta hacia arriba sin sobrecargar la zona lumbar de la espalda.
Vía: informe21