Los rusos acuden a las urnas el domingo para elegir a sus representantes locales, después de una turbulenta campaña que incluyó una oleada de persecuciones judiciales contra manifestantes, consideradas las peores en casi una década.
Las elecciones municipales y regionales se llevan a cabo en todo el país tras un intercambio histórico de 70 prisioneros entre Rusia y Ucrania, aclamado por unanimidad como un primer paso hacia la resolución del conflicto entre los dos países que se arrastra desde 2014.
De acuerdo con analistas, los resultados de la votación serán seguidos de cerca a raíz de la proximidad de las elecciones parlamentarias de 2021, y también por la capacidad de dar forma al futuro político de Rusia.
Las miradas están concentradas en la capital, donde se realizaron manifestaciones casi semanales este verano por la exclusión de los candidatos de la oposición.
En el centro y en las afueras de Moscú, los electores eran recibidos por agentes de policía en uniformes blancos, globos con los colores de la bandera rusa y tenderetes con comida y bebidas, en los que los jubilados se detenían para tomar un té tras haber votado.
«Voté de forma inteligente», declaró Aliona Prokhorova, de 46 años, que se desplazó con su hija a un colegio electoral en el sudoeste de la capital.
«Moscú se opone a todo este horror (…). Aún no me lo creo», aseguró sobre la represión de las manifestaciones que se produjeron a lo largo del verano para protestar contra la imposibilidad de presentarse de algunos candidatos de la oposición.
Tomado de N24



