El hormigueo facial o parestesia, es una sensación anormal, a menudo descrita como un cosquilleo o pinchazos leves en la cara. Esta condición puede ser intermitente o persistente y suele asociarse a problemas en los nervios o en la circulación sanguínea.
Aunque muchas veces no es grave, el hormigueo facial puede ser un síntoma de afecciones subyacentes que requieren atención médica.
Entre las causas más habituales se encuentran:
Presión sobre los nervios faciales: puede ocurrir al mantener una postura incómoda durante mucho tiempo, como dormir con la cara presionada contra una superficie dura.
Estrés o ansiedad: estos estados pueden desencadenar síntomas físicos, incluido el hormigueo, debido a la tensión muscular o hiperventilación.
Deficiencias de vitaminas: la falta de vitamina B12 puede afectar los nervios y causar parestesia.
Afecciones neurológicas: enfermedades como la migraña, neuralgia del trigémino o la esclerosis múltiple a menudo incluyen este síntoma.
Problemas circulatorios: una mala circulación o un ataque isquémico transitorio pueden provocar hormigueo en la cara y otras partes del cuerpo.
Evalúa la situación:
Si el hormigueo es pasajero y se asocia con posturas incómodas o estrés, relájate, realiza ejercicios de respiración y observa si desaparece.
Consultar al médico:
Si el hormigueo persiste, es severo o se acompaña de otros síntomas como debilidad, confusión o dificultad para hablar, busca atención médica de inmediato.
Con información Agencias