El Gobierno de España ha reaccionado con firmeza ante el ataque militar ejecutado por Estados Unidos contra Venezuela en la madrugada de este sábado, 3 de enero.
A través de canales oficiales y declaraciones del Ejecutivo, España ha fijado una postura de rechazo a la vía bélica, instando a las partes involucradas a retomar la senda diplomática.
Llamamiento a la desescalada
El Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, dirigido por José Manuel Albares, ha emitido un comunicado oficial a primera hora de la mañana en el que manifiesta su profunda preocupación por el desarrollo de los acontecimientos. En el texto, el Ministerio hace un «llamamiento urgente a la desescalada y a la moderación» para evitar una espiral de violencia de consecuencias imprevisibles.
Postura del Presidente del Gobierno
Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reforzado la posición española a través de un mensaje en la red social X. Sánchez, ha sido tajante al desmarcarse de la intervención armada, subrayando que, si bien España no reconoce la gestión de Nicolás Maduro, tampoco avalará el uso de la fuerza unilateral.
»España no reconocerá una intervención que viola el derecho internacional y empuja a la región a un horizonte de incertidumbre y belicismo», afirmó el mandatario.
Sánchez ha pedido a todos los actores internacionales y locales que prioricen la protección de la población civil y el respeto estricto a la Carta de las Naciones Unidas, abogando por la articulación de una «transición justa y dialogada».
Compromiso con la legalidad internacional
Como responsable de la acción exterior del país, el Ejecutivo ha reiterado que cualquier solución a la crisis venezolana debe pasar por el marco legal global. «Hay que respetar el Derecho Internacional y los principios de la Carta de Naciones Unidas», sentenció el Gobierno en su comunicación oficial, posicionando a España como un mediador que busca evitar un conflicto regional de mayor escala.
Con información de agencias



