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lunes, enero 5, 2026

¿Cómo la alteración del ritmo circadiano eleva el riesgo de cáncer de mama?

Un equipo de investigadores de la Universidad de Texas, Estados Unidos; descubrieron que la alteración del ritmo circadiano favorece la aparición de un cáncer de mama más agresivo, aunque también encontraron un tratamiento prometedor. 

El estudio, publicado en la revista Nature Oncogen, consistió en el análisis de dos grupos modelo genéticamente modificados que desarrollan cáncer de mama agresivo, en el que un grupo vivía con un horario de día y noche normal, y el otro vivía con un ciclo de luz alterado que alteraba sus relojes internos.

Los modelos típicos desarrollaron cáncer alrededor de la semana 22, mientras que el grupo con alteración circadiana mostró signos de cáncer mucho antes, casi a las 18 semanas. 

En este grupo, los tumores han sido muchos más agresivos y han tenido más posibilidades de propagarse a los pulmones, un indicador de malos resultados en pacientes con cáncer de mama. 

Además, la alteración del reloj interno de cada modelo acabó por suprimir las defensas inmunitarias, lo que creaba un entorno más propicio para el crecimiento del cáncer.

«No se trataba solo de que los tumores crecieran más rápido (…) El sistema inmunitario se vio frenado activamente, creando condiciones más favorables para que las células cancerosas sobrevivieran y se propagaran», ha afirmado la directora del estudio, Tapasree Roy Sarkar. 

Tras ello, detalló que los efectos no se han limitado a los tumores, sino que la alteración de los ritmos circadianos también modificaba la composición del tejido mamario sano, lo que lo hace más vulnerable al cáncer.

Sarkar desveló el hallazgo de una molécula, el receptor B4 similar a la inmunoglobulina leucocitaria (LILRB4), que puede actuar como «interruptor de apagado» del sistema inmune. 

Aunque LILRB4 ayuda a prevenir la inflamación excesiva y proteger el tejido sano en condiciones normales, los investigadores descubrieron que el cáncer puede sobreexplotar su actividad y volverse peligroso. 

«Al actuar sobre LILRB4, el microambiente tumoral se volvió menos inmunosupresor, e incluso en condiciones circadianas alteradas, observamos una menor propagación del cáncer», ha agregado.

Con información Infosalus

Roelsi Gudiño
Roelsi Gudiño
Periodista, Productora Audiovisual, Fotográfa, Marketing Digital, Creador Digital
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