El fenómeno global Bad Bunny ha encendido las redes sociales este viernes tras presentar un adelanto exclusivo de lo que será su esperada actuación en el espectáculo de medio tiempo de la Super Bowl, el próximo 8 de febrero. En colaboración con Apple Music, el artista puertorriqueño ha lanzado un mensaje claro: «el mundo bailará» esa noche.
En el video promocional difundido a través de YouTube, se observa a Bad Bunny sosteniendo un teléfono móvil mientras escucha su reciente éxito ‘Un baile inolvidable’. La pieza audiovisual cobra fuerza cuando, al subir el volumen, una multitud diversa emerge de la oscuridad para unirse al artista en una coreografía vibrante.
La producción destaca por mostrar a personas de todas las edades y diversos grupos étnicos, proyectando una imagen de unidad e inclusión. Este enfoque visual cobra especial relevancia en el contexto político actual de Estados Unidos, marcado por las recientes políticas y el discurso antimigratorio del presidente Donald Trump.
Un hito histórico para la música latina
El próximo 8 de febrero, Benito Antonio Martínez Ocasio hará historia al convertirse en el primer hombre latino en protagonizar en solitario el intermedio de la final de la NFL.
Pese a que su elección fue cuestionada por el presidente Trump, quien calificó la decisión como «una locura» alegando desconocer la trayectoria del músico, las cifras respaldan el fenómeno:
Artista #1 a nivel global en 2025.
Posicionado en el Top 5 mundial de las plataformas de streaming durante los últimos tres años consecutivos.
Una decisión «meditada» por la NFL
El comisionado de la NFL, Roger Goodell, defendió la elección del puertorriqueño asegurando que fue una decisión «meditada» con el objetivo de fomentar la unión a través del entretenimiento.
Cabe recordar que la relación del artista con el territorio estadounidense ha sido compleja recientemente; el año pasado, Bad Bunny decidió excluir a Estados Unidos de su gira mundial debido al temor por las redadas y acciones de los agentes migratorios en recintos públicos. Su presencia en la Super Bowl se percibe ahora no solo como un logro musical, sino como una declaración cultural de resistencia y orgullo.
Con información de agencias



