El Gobierno del Reino Unido ha ratificado su postura de no permitir que el Ejecutivo venezolano recupere, en el corto plazo, las reservas de oro depositadas en el Banco de Inglaterra (BoE). Los lingotes, que permanecen en las bóvedas británicas, han alcanzado una valoración histórica de aproximadamente 4.000 millones de dólares, duplicando su valor en los últimos cuatro años.
Postura oficial del Gobierno británico
Durante una comparecencia en el Parlamento, la ministra de Exteriores, Yvette Cooper, fue tajante al explicar que la decisión del Banco de Inglaterra se fundamenta en la falta de reconocimiento oficial al régimen de Caracas.
“Los sucesivos gobiernos no han reconocido el régimen venezolano, base sobre la cual el Banco de Inglaterra, entidad independiente, tomó su decisión”, señaló Cooper, alineándose con la política mantenida por la administración del laborista Keir Starmer.
El valor estratégico del oro en disputa
La relevancia de estas reservas ha cobrado un nuevo impulso tras los recientes acontecimientos políticos en Venezuela y la salida del poder de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. El valor de estos activos representa un 30% de las reservas totales de divisas venezolanas en el mundo.
2020: Las reservas estaban valoradas en 1.950 millones de dólares.
Actualidad: La cifra asciende a 4.000 millones de dólares debido a la revalorización del metal.
Jesús Gorrín, profesor de Economía y Empresa de la Universitat de les Illes Balears, destaca que la falta de liquidez es un problema crítico. “Venezuela estaba limitada en el uso de swaps (intercambios) debido a las disputas sobre la legitimidad del gobierno”, explicó el académico, subrayando que el acceso a estos recursos permitiría al país obtener garantías de liquidez inmediata.
Un laberinto legal sin salida a la vista
A pesar de que la actual presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha calificado la situación como una “batalla histórica” por el patrimonio de los venezolanos, el panorama legal parece estancado.
En julio de 2022, el Tribunal Superior de Londres negó el acceso al oro al Banco Central de Venezuela (BCV).
Desde entonces, aunque se mencionó la posibilidad de una apelación, el proceso judicial ha permanecido en pausa.
El gobierno de Keir Starmer ha condicionado cualquier cambio de postura a una transición hacia la democracia que respete la voluntad del pueblo venezolano.
Expertos coinciden en que, mientras la estructura del Ejecutivo en Caracas mantenga la continuidad del mandato anterior, las probabilidades de que Londres autorice la repatriación del oro en el futuro cercano son mínimas.
Con información de agencias



