La salud pública mundial se enfrenta a un desafío creciente, tras registrarse aproximadamente 968.784 nuevos casos de cáncer de estómago en 2022, la comunidad médica ha encendido las alarmas ante las proyecciones que sugieren un incremento significativo de esta enfermedad en las próximas décadas.
El enemigo silencioso: Helicobacter pylori
Según investigaciones recientes, el factor determinante tras este repunte es la prevalencia de la bacteria Helicobacter pylori. Este microorganismo, que habita en el tracto digestivo, afecta actualmente a casi la mitad de la población mundial.
El peligro reside en su naturaleza asintomática: muchas personas conviven con la bacteria sin mostrar señales de alerta. No obstante, una infección crónica no tratada puede derivar en inflamaciones severas y, eventualmente, en el desarrollo de adenocarcinoma gástrico.
Proyecciones y evidencia científica
Un estudio de alto impacto publicado en la prestigiosa revista científica Nature Medicine respalda esta preocupación. La investigación señala que:
La persistencia de la bacteria en amplios sectores demográficos impulsará un crecimiento sostenido de los diagnósticos.
Sin una intervención global, el cáncer de estómago podría convertirse en una de las principales crisis oncológicas de los próximos años.
Existe una correlación directa entre la falta de erradicación de la bacteria y la aparición de lesiones precancerosas.
»La detección temprana de la Helicobacter pylori no es solo una medida de salud digestiva, es una estrategia vital de prevención oncológica», señalan expertos del sector.
Llamado a la acción
Ante este panorama, la comunidad científica internacional refuerza la necesidad urgente de implementar estrategias de tamizaje (screening) y garantizar el acceso a tratamientos antibióticos eficaces. La detección precoz sigue siendo la herramienta más poderosa para revertir las proyecciones de mortalidad asociadas a esta patología.
Con información de agencias



