La Fundación Instituto de Estudios Avanzados (IDEA) se posiciona a la vanguardia de la biotecnología en la región mediante la investigación de toxinas naturales con aplicaciones biomédicas.
Bajo el liderazgo de la investigadora Aurora Álvarez, el instituto enfoca sus esfuerzos en la caracterización de venenos de escorpiones para el desarrollo de herramientas diagnósticas y terapéuticas de última generación.
Ciencia venezolana contra el envenenamiento escorpiónico
El equipo del IDEA centra sus estudios en los géneros de mayor relevancia médica, específicamente el Tityus discrepans y el Tityus isabelceciliae. Según explicó Álvarez, estas investigaciones no solo buscan entender la toxicidad, sino transformar el veneno en herramientas farmacológicas, con especial potencial para actuar sobre el sistema hemostático (coagulación sanguínea).
Uno de los proyectos más ambiciosos de la institución es el desarrollo de un kit innovador para la atención de emergencias por picaduras, diseñado para optimizar el tiempo de respuesta médica y salvar vidas.
Innovación en la producción de antídotos
La especialista detalló un proceso de producción de antídotos que destaca por su eficiencia y ética científica. El método utiliza inmunoglobulinas (IgY) extraídas de huevos de gallina:
Estimulación: Se aplican dosis subletales de veneno a gallinas, las cuales no sufren daños letales, sino que generan una respuesta inmune.
Transferencia: Los anticuerpos desarrollados por el ave se transfieren de forma natural a la yema del huevo.
Purificación: A través de métodos avanzados de laboratorio, se extraen las inmunoglobulinas del huevo para crear el antídoto que neutraliza los efectos tóxicos en humanos.
Prevención y atención inmediata
Álvarez advirtió que los efectos de una picadura pueden manifestarse en minutos u horas, presentando síntomas que van desde mareos y náuseas hasta cuadros graves de parálisis e insuficiencia respiratoria. Por ello, instó a la población a acudir de inmediato a un centro de salud ante cualquier incidente.
»Es paradójico que de un veneno pueda surgir un medicamento, pero gracias a la tecnología y a la ciencia, hoy transformamos una amenaza en una solución para la salud», puntualizó la investigadora.
Con información de agencias



