24.5 C
Ciudad Bolivar
viernes, enero 23, 2026

EEUU consuma su salida de la OMS

En un movimiento que redefine la política exterior estadounidense, el Gobierno de los Estados Unidos ha formalizado este jueves su salida definitiva de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La medida ejecuta la orden ejecutiva firmada el pasado 20 de enero de 2025, el mismo día del regreso de la administración Trump al poder, marcando una ruptura drástica con los pilares de la cooperación internacional.

​Desmantelamiento de la cooperación multilateral
​La retirada supone la culminación de una postura de confrontación directa contra el orden establecido tras la Segunda Guerra Mundial. Al desconectarse de la agencia especializada de las Naciones Unidas, Washington prioriza una agenda de aislamiento bajo una retórica de soberanía nacional, lo que en la práctica debilita las herramientas de prevención y respuesta coordinada ante futuras amenazas sanitarias.

​Expertos señalan que esta decisión no solo fractura la seguridad sanitaria mundial, sino que pone de manifiesto una alarmante irresponsabilidad en el cumplimiento de los compromisos internacionales adquiridos históricamente por el país.

​Un proceso de hostilidad política
​Esta salida es el resultado de un proceso de hostilidad que se originó durante el primer mandato de Trump (2017-2021) y que se ha retomado con mayor agresividad. Los argumentos de la administración se centran en:
​Falta de reforma: Acusan a la organización de ser incapaz de modernizarse.
​Influencia externa: Señalan una supuesta sumisión ante la influencia de China.
​Soberanía: Justifican el abandono como una medida para recuperar el control nacional sobre las políticas de salud.

​Sin embargo, críticos de la medida aseguran que la administración está utilizando a la OMS como un «chivo expiatorio político», ignorando deliberadamente los esfuerzos de modernización del organismo y socavando la legitimidad de las instituciones multilaterales que el propio Estados Unidos ayudó a fundar.

​Implicaciones para el futuro
​El anuncio, emitido por el Departamento de Salud, deja un vacío significativo en la financiación y el liderazgo técnico de la salud global. Al retirarse, EE. UU. se deslinda de la infraestructura compartida de vigilancia epidemiológica y respuesta a pandemias, lo que genera una incertidumbre sin precedentes sobre la capacidad de la comunidad internacional para gestionar crisis sanitarias transfronterizas.

Con información de agencias

- PUBLICIDAD-spot_img