Un sistema climático extremo de gran magnitud que atraviesa gran parte del territorio nacional ha desencadenado una grave crisis energética y humanitaria durante este fin de semana. Las autoridades de gestión de emergencias confirman, hasta el momento, el fallecimiento de al menos seis personas y daños masivos en las infraestructuras críticas.
El fenómeno, caracterizado por vientos con fuerza de huracán y precipitaciones mixtas, ha provocado el colapso de las redes de transmisión, dejando a más de un millón de hogares y comercios a oscuras. Según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS), las principales causas de los apagones son:
Acumulaciones severas de hielo.
Caída de árboles sobre el tendido eléctrico.
Condiciones de frío extremo que dificultan las labores de reparación.
Los estados más afectados incluyen Michigan, Ohio, Nueva York y Georgia. Las cuadrillas de emergencia ya trabajan en las zonas afectadas, aunque se advierte que en las áreas rurales más aisladas el restablecimiento del servicio podría demorar varios días.
Emergencia humanitaria y víctimas
La cifra de víctimas fatales se vincula principalmente a accidentes de tránsito causados por el asfalto congelado y el colapso de estructuras pesadas en los estados del sureste. Ante la peligrosidad del temporal, los gobernadores de las regiones afectadas han declarado el estado de emergencia, instando a la población a permanecer en sus hogares.
Por su parte, la Cruz Roja Americana ha desplegado una red de refugios con calefacción para asistir a los damnificados y a quienes carecen de suministro eléctrico en medio de las bajas temperaturas.
Caos en el transporte aéreo
La movilidad nacional se ha visto severamente interrumpida, con miles de cancelaciones y retrasos en los principales aeropuertos del país, afectando el tráfico aéreo nacional e internacional.
Con información de agencias



