La intensa tormenta invernal que afecta a amplias zonas de Estados Unidos ha dejado al menos 34 personas fallecidas, y cientos de miles de viviendas continúan sin suministro eléctrico, informaron autoridades y medios locales.
El balance de víctimas aumentó tras confirmarse nuevos decesos en estados del sur y del noreste, donde las temperaturas extremas, la nieve y el hielo provocaron casos de hipotermia y accidentes fatales. En muchos de los casos, las muertes estuvieron relacionadas con la exposición prolongada al frío.
El estado de Nueva York, concentra una de las cifras más altas, con nueve fallecidos, la mayoría en la ciudad de Nueva York y uno adicional en Long Island. También se reportaron cinco muertes en Tennessee, cuatro en Pensilvania, tres en Texas y dos en Iowa, entre otros estados afectados.
Algunos accidentes ocurrieron durante tareas de limpieza. En Massachusetts, una mujer perdió la vida tras ser atropellada por una máquina quitanieves en un estacionamiento, mientras que su esposo resultó herido. En Pensilvania, tres personas murieron en el condado de Lehigh mientras retiraban nieve de sus propiedades. En Texas, un adolescente falleció cuando el vehículo en el que viajaba perdió el control sobre una vía congelada.
Aunque el sistema de tormentas comenzó a debilitarse, más de 530.000 hogares siguen sin electricidad. Tennessee encabeza la lista con más de 172.000 viviendas afectadas, seguido por Misisipi con alrededor de 140.000 y Luisiana con casi 100.000. Otros estados del este, como Virginia, Carolina del Norte y Georgia, mantienen decenas de miles de usuarios sin servicio.
El impacto también se reflejó en el transporte aéreo. De acuerdo con el sitio FlightAware, 1.851 vuelos fueron cancelados y cerca de 2.900 sufrieron retrasos solo este martes. Los aeropuertos con mayores demoras incluyen los de Nueva York (JFK), Chicago O’Hare y Boston, mientras que las cancelaciones se concentraron principalmente en Dallas-Fort Worth, Charlotte y Miami. Desde el inicio del temporal el sábado, se estima que unos 20.000 vuelos han sido suspendidos.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, indicó que las autoridades confían en una recuperación progresiva de las operaciones aéreas a partir del miércoles.
Mientras tanto, la ola de frío extremo continúa. Gran parte del país permanece con temperaturas bajo cero, con sensaciones térmicas que descienden por debajo de los -20 °C en algunas regiones debido al aire ártico. En Nueva York, no se esperan temperaturas superiores a los 0 °C hasta la próxima semana, con mínimas que se mantendrán muy por debajo del punto de congelación durante varios días.
Con información de agencias



