En una noche marcada por la música y el activismo, el astro puertorriqueño Bad Bunny aprovechó la plataforma de los Premios Grammy para lanzar una dura crítica contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE).
Tras alzarse con el galardón al Mejor Álbum de Música Urbana por su reciente producción ‘DeBÍ TiRAR MáS FOToS’, el artista transformó su discurso de agradecimiento en un manifiesto por los derechos humanos.
Un discurso cargado de urgencia social
Sin rodeos, las primeras palabras del «Conejo Malo» al subir al escenario electrizaron a la audiencia: «Antes de agradecer a Dios, voy a decir: ¡Fuera ICE!». El músico, visiblemente emocionado, defendió la dignidad de la comunidad afectada por las políticas migratorias actuales.
»No somos salvajes, no somos animales, no somos extranjeros. Somos humanos y somos estadounidenses», sentenció el boricua ante una ovación cerrada de sus colegas y el público presente.
Bad Bunny hizo un llamado a la resistencia pacífica, enfatizando que la respuesta ante la adversidad debe ser el afecto y la unidad: «Lo único más poderoso que el odio es el amor. Si luchamos, tenemos que hacerlo con amor. Amamos a nuestra gente, amamos a nuestra familia… no lo olviden, por favor».
Tensión política y el camino al Super Bowl
Este posicionamiento refuerza la postura crítica que el cantante ha mantenido frente a la administración de Donald Trump. La tensión ha escalado desde que se anunció la participación de Bad Bunny en el espectáculo del medio tiempo del Super Bowl, programado para este próximo 8 de febrero, lo que le ha valido críticas de sectores republicanos e incluso del propio presidente estadounidense.
Contexto de crisis en Mineápolis
Las declaraciones del artista ocurren en un clima de alta sensibilidad social en Estados Unidos. El escrutinio sobre el ICE se ha intensificado tras los trágicos eventos ocurridos en Mineápolis desde principios de año:
7 de enero: El asesinato de la ciudadana Renee Nicole Good (37 años) a manos de un agente durante un operativo.
Escalada de violencia: Las protestas derivadas del incidente resultaron en la muerte de otro ciudadano, Alex Jeffrey Pretti, durante una redada en busca de un inmigrante indocumentado.
Con este gesto, Bad Bunny no solo reafirma su dominio en la industria musical, sino que se consolida como una de las voces políticas más influyentes de la cultura latina contemporánea, llevando el debate migratorio al centro del entretenimiento global.
Con información de agencias



