El Gobierno de Irán ha autorizado formalmente el inicio de un proceso diplomático con Estados Unidos para retomar las conversaciones sobre su programa nuclear. Según informaron las agencias estatales iraníes Tasnim y Fars, el reinicio de los contactos cuenta con el respaldo directo del presidente Masud Pezeshkian, marcando un giro en la política exterior de la región tras meses de hostilidades.
Aunque la fecha y el lugar exactos del encuentro aún están por definir, se prevé que las conversaciones sean lideradas por el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, y el enviado especial estadounidense para Oriente Medio, Steve Witkoff.
El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Ismail Baghaei, confirmó que el Ejecutivo está evaluando los detalles técnicos y logísticos del diálogo. «Se realizará un anuncio oficial en los próximos días», adelantó Baghaei, subrayando que la decisión responde a una estrategia de Estado validada por las máximas autoridades de Teherán.
Contexto de alta tensión
Este acercamiento se produce en un escenario de extrema complejidad geopolítica, caracterizado por:
Presión de Washington: Estados Unidos mantiene su postura de advertencia sobre posibles acciones militares si no se alcanza un acuerdo que limite estrictamente la capacidad de Irán para desarrollar armas nucleares.
Antecedentes de conflicto: Las negociaciones previas quedaron suspendidas tras el estallido del conflicto directo entre Israel e Irán, que involucró bombardeos estadounidenses contra instalaciones nucleares en territorio iraní.
Despliegue militar: Washington ha reforzado su presencia en el golfo Pérsico con el portaaviones USS Abraham Lincoln y varios destructores, lo que añade una capa de disuasión a la mesa de negociación.
Crisis interna en Irán
El proceso diplomático se desarrolla mientras Irán atraviesa una severa crisis social. Las protestas internas recientes han dejado un saldo de más de 3.000 muertos según cifras oficiales, aunque organizaciones internacionales de derechos humanos aseguran que el balance real es significativamente superior.
El éxito de estas nuevas conversaciones es visto por los analistas como un factor crítico para la estabilidad de Oriente Medio y el futuro de la seguridad nuclear global.
Con información de agencias



