Este lunes, China ejecutó a cuatro miembros más de redes de ciberestafas asentadas en Birmania, en un caso distinto al de la mafia cuyos once integrantes fueron ajusticiados la semana pasada, tras confirmarse sus condenas por delitos que incluían fraude, homicidio y tráfico de drogas, informó la justicia china.
Tras la revisión del caso, el Tribunal Supremo Popular aprobó las penas capitales dictadas contra los cuatro acusados, que habían sido condenados por un tribunal intermedio de la ciudad de Shenzhen, en la provincia meridional de Cantón, informó hoy la agencia oficial Xinhua.
De acuerdo con la sentencia, los ejecutados formaban parte de una red criminal liderada por miembros de la denominada familia Bai, que operaba en el norte de Birmania y estaba implicada en delitos de fraude en telecomunicaciones e internet, apertura de casinos ilegales, secuestros, homicidios y tráfico de drogas, entre otros.
Las autoridades cifraron en más de 29.000 millones de yuanes (unos 4.000 millones de dólares) los fondos relacionados con actividades de juego y estafa.
El alto tribunal consideró que los delitos cometidos eran «extremadamente graves», con consecuencias «especialmente serias» y un elevado impacto social, por lo que avaló la ejecución de las penas tras desestimar los recursos presentados en segunda instancia.
Las ejecuciones se producen días después de que China ajusticiara a once integrantes de la denominada mafia de la familia Ming, una organización criminal distinta, también vinculada a centros de ciberestafas asentados en zonas fronterizas de Birmania, en el marco de una ofensiva más amplia de Pekín contra estas redes de fraude transfronterizo.
Con información Agencias.-



