El cofundador y CEO de Telegram, Pável Dúrov, ha vuelto a marcar una línea roja innegociable respecto a la protección de la información de sus usuarios. En una declaración reciente a través de su cuenta oficial en X (anteriormente Twitter), el directivo aseguró que la plataforma preferiría cesar sus operaciones por completo antes que comprometer la integridad de los mensajes privados de su comunidad.
La respuesta de Dúrov surge tras la inquietud de los usuarios sobre los cambios en la Política de Privacidad realizados en septiembre de 2024. Ante la pregunta de si la empresa aún protege la información personal, el CEO fue tajante:
»Telegram ha revelado CERO bytes de datos de mensajería a terceras partes a lo largo de su historia. Y preferimos cerrar el proyecto por completo antes que empezar a hacerlo».
Esta declaración refuerza la identidad de Telegram como un bastión de la resistencia frente a las presiones externas, diferenciándose de otros competidores del sector de la mensajería instantánea.
Claridad sobre la Sección 8.3: Cooperación legal limitada
Para evitar malentendidos sobre la actualización de sus términos, la compañía ha aclarado el alcance de la sección 8.3 de su política. Si bien el contenido de los mensajes permanece cifrado e inaccesible, Telegram establece un protocolo estricto para casos de criminalidad grave:
Orden Judicial Válida: Solo se actúa bajo requerimientos legales legítimos que identifiquen al usuario como sospechoso de actividades delictivas que violen los Términos de Servicio.
Evaluación Legal: Telegram realiza un análisis jurídico de cada solicitud antes de proceder.
Datos Divulgables: En caso de confirmarse las sospechas, la plataforma solo podría facilitar la dirección IP y el número de teléfono a las autoridades competentes, nunca el contenido de las conversaciones.
Con información de agencias



