El debate sobre el recién presentado “Proyecto de Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática” ha pasado de la arena política a la controversia técnica. Mientras el oficialismo promueve la iniciativa como un paso hacia la «estabilidad nacional», el activista digital Giuseppe Gangi reveló hallazgos que ponen en duda la transparencia del proceso legislativo.
A través de su cuenta en la plataforma X, Gangi presentó pruebas basadas en los metadatos del archivo digital difundido por Jorge Arreaza el pasado viernes. Según la denuncia, el documento fue generado digitalmente el 6 de febrero a las 6:43 p. m., una marca de tiempo que no coincide con los anuncios oficiales.
»Esta discrepancia abre serias dudas sobre cuándo y cómo se elaboró realmente el texto, considerando que la creación del archivo es posterior al anuncio de su aprobación en primera discusión», señaló el activista.
Dudas sobre la transparencia institucional
Lo que el Parlamento, controlado por el chavismo, intenta proyectar como un gesto de reconciliación institucional, ha quedado opacado por estas interrogantes técnicas. Los hallazgos de Gangi sugieren una posible desconexión entre el debate parlamentario y la formalización del documento, alimentando el escepticismo de diversos sectores que ya cuestionaban la naturaleza política de la ley.
Hasta el momento, ninguna autoridad del Poder Legislativo ha emitido una respuesta formal ante los datos técnicos presentados por Gangi, mientras el país observa con cautela un proyecto que promete amnistía pero que, por ahora, genera más interrogantes que certezas.
Con información de agencias



