Will Lewis, quien asumió la dirección ejecutiva y editorial de The Washington Post a principios de 2024, ha presentado su renuncia inmediata al cargo, según informes confirmados por The Guardian. La salida de Lewis se produce en un clima de extrema tensión, apenas tres días después de que el histórico diario ejecutara una de las mayores reducciones de plantilla en su historia reciente.
La renuncia de Lewis llega tras la desvinculación de aproximadamente 300 periodistas, lo que representa casi un tercio de la fuerza laboral de la redacción. Esta medida, calificada por analistas como una «purga sin precedentes», ha generado una profunda fractura entre la dirección y los empleados del medio propiedad de Jeff Bezos.
Críticas a la gestión y liderazgo
El descontento interno se intensificó debido a las recientes acciones de Lewis:
Ausencia clave: El directivo no estuvo presente en la reunión general donde se comunicaron formalmente los despidos.
Controversia pública: Mientras se desmantelaba la sección de deportes del diario, Lewis fue fotografiado en las celebraciones del Super Bowl, una imagen que los empleados calificaron como una falta de sensibilidad ante la crisis.
Justificación oficial
En su último mensaje dirigido a la plantilla, Lewis defendió las medidas drásticas tomadas bajo su mando. A través de un correo electrónico, el ahora ex-CEO justificó los recortes como «decisiones difíciles pero necesarias» para estabilizar las finanzas de la compañía y garantizar un «futuro sostenible» para el diario en un entorno mediático hostil.
La salida de Lewis deja a The Washington Post en un momento de incertidumbre operativa y editorial, mientras la industria observa de cerca cómo una de las instituciones periodísticas más influyentes de Estados Unidos busca redefinir su rumbo tras este recorte masivo de talento.
Con información de agencias



