El secretario general nacional de la Democracia Cristiana Copei, Juan Carlos Alvarado, fijó posición respecto al avance de la Ley de Amnistía en el Parlamento, advirtiendo que la efectividad de este instrumento legal no depende únicamente de su redacción, sino del compromiso real de los actores políticos del país.
Para el parlamentario, el impacto de la ley estará sujeto a la capacidad de los sectores de deponer confrontaciones estériles. «Esta ley va a tener fortaleza en la medida que nos podamos reconocer, en la medida que nos podamos respetar, pero sobre todo que podamos rectificar. Si no hay ejercicio de rectificación, esta ley quedará solo en letra muerta», aseveró.
Alvarado desestimó las críticas que interpretan esta medida como una concesión o una muestra de fragilidad política. Por el contrario, defendió el diálogo como una herramienta de altura institucional: »Algunos piensan que una ley de amnistía pudiera ser un síntoma de claudicar. Quiero decirles que no necesariamente esa es una señal de debilidad. Al contrario, creo que es una señal de que puede existir el acto de recomposición».
Respaldo institucional y precedentes históricos
El dirigente destacó que la fracción de Copei brindó su respaldo unánime a este instrumento durante su aprobación en primera discusión, resaltando el consenso alcanzado por todos los factores políticos presentes en la plenaria.
Asimismo, recordó que la tolda verde posee una trayectoria histórica en la promoción de la paz social. Hizo referencia al primer gobierno de Rafael Caldera, donde Copei protagonizó procesos de pacificación similares que permitieron la reincorporación de diversos sectores a la vida democrática, facilitando la estabilidad política de la nación en momentos críticos.
Con información de agencias



