El presidente Donald Trump arremetió duramente contra el cantante puertorriqueño Bad Bunny tras su reciente presentación en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, calificando la producción como una de las «peores de la historia» y una falta de respeto hacia los valores estadounidenses.
A través de su plataforma Truth Social, el mandatario expresó su descontento con el show, cuestionando tanto la calidad artística como el contenido del mismo.
Críticas a la ejecución y el contenido
Trump no escatimó en adjetivos para describir el evento, enfocándose en la falta de claridad del mensaje y la naturaleza de la coreografía presentada ante millones de espectadores.
Sobre el artista: «Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo», afirmó Trump, criticando la dicción y el estilo del intérprete.
Sobre la coreografía: El mandatario tildó el baile de «repugnante», señalando que resulta inapropiado para la audiencia infantil que sintoniza el evento desde todos los rincones del mundo.
Sobre el prestigio nacional: Para Trump, el espectáculo representó una «afrenta a la grandeza de Estados Unidos», asegurando que no cumplió con los estándares de excelencia y creatividad que exige un escenario de tal magnitud.
Un ataque a los medios y una defensa de su gestión
Fiel a su estilo, el presidente aprovechó la oportunidad para cuestionar la narrativa de la prensa tradicional, anticipando una respuesta positiva por parte de los comunicadores a pesar de su visión crítica.
»Los medios de comunicación falsos elogiarán este desastre, pero no hay nada inspirador en él. Es una bofetada para el país», aseveró.
Finalmente, Trump contrastó lo que denominó un «espectáculo sin sentido» con los logros económicos alcanzados bajo su visión de país, sugiriendo que la cultura actual se está alejando de los pilares de éxito que él promueve para la nación.
Con información de agencias



