En un movimiento que combina la disuasión militar con la apertura diplomática, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes que su administración considera el envío de un segundo grupo de ataque de portaaviones a Medio Oriente.
La medida busca asegurar la preparación de las fuerzas estadounidenses ante una eventual acción militar en caso de que las conversaciones con Teherán no lleguen a término.
En una entrevista exclusiva concedida a Axios, el mandatario confirmó la postura de su administración: «Tenemos una Armada que se dirige hacia allá y otra podría estar en camino», afirmó Trump, subrayando que el despliegue adicional está actualmente bajo consideración.
Diplomacia bajo presión
A pesar del endurecimiento de la presencia militar, el presidente se mostró optimista respecto a la vía política. Trump anticipó que la segunda ronda de conversaciones entre Washington y Teherán podría celebrarse la próxima semana. Según el mandatario, la seriedad actual de Irán en la mesa de negociación es un resultado directo de la firmeza mostrada anteriormente.
»La última vez no creyeron que lo haría», señaló Trump, refiriéndose al ataque a instalaciones nucleares iraníes el pasado junio. «Se pasó de la raya. Esta vez, las conversaciones son muy diferentes».
Fuentes internas del gobierno confirmaron que el despliegue del segundo grupo de ataque ya ha sido discutido en los niveles más altos del Departamento de Defensa.
Visita clave de Benjamín Netanyahu
El anuncio coincide con la llegada del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a Washington este miércoles. Aunque Netanyahu ha mantenido históricamente una postura escéptica frente a los pactos con el régimen iraní, Trump desestimó las preocupaciones sobre posibles fricciones entre ambos aliados.
Sintonía estratégica: Trump aseguró que Netanyahu «también quiere un acuerdo», siempre que este sea un «buen acuerdo».
Agenda oficial: Esta representa la séptima visita del primer ministro israelí durante el actual mandato de Trump, un encuentro que fue adelantado para coordinar agendas en la Casa Blanca.
El gobierno estadounidense sostiene que Irán tiene «muchas ganas de llegar a un acuerdo», impulsado por una presión económica y militar que, según la administración, no tiene precedentes.
Con información de agencias



