En una entrevista exclusiva concedida a la cadena estadounidense NBC, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró que el país se encamina hacia la celebración de «elecciones libres y justas».
No obstante, la mandataria evitó precisar una fecha exacta para el proceso electoral, señalando que el cronograma será el resultado de un consenso en la mesa de diálogo político nacional.
Estas declaraciones se producen seis semanas después de la detención de Nicolás Maduro por parte de las autoridades de Washington, un evento que ha marcado el inicio de una compleja transición política en el país suramericano.
Soberanía y condiciones electorales
Durante la conversación, Rodríguez enfatizó que el mandato de realizar comicios emana directamente de la Constitución. Sin embargo, subrayó que la transparencia y el éxito de este proceso dependen de condiciones externas específicas:
Levantamiento de sanciones: La mandataria argumentó que el país debe estar libre de medidas coercitivas internacionales para garantizar una competencia justa.
Cese de presiones: Rechazó cualquier injerencia externa que pretenda dictar los tiempos internos de Venezuela.
Al ser consultada sobre la propuesta del secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, quien sugirió durante su reciente visita a Caracas que las elecciones podrían celebrarse en un plazo de tres años, Rodríguez declinó fijar una posición, insistiendo en que la decisión pertenece a los actores nacionales.
Cooperación energética
A pesar de la coyuntura, la presidenta encargada destacó el «alto nivel de cooperación» actual con la administración de Donald Trump. Este deshielo diplomático ha permitido avances económicos significativos tras la captura del líder oficialista:
»Ambas naciones han acordado la comercialización de 50 millones de barriles de crudo venezolano, una operación que ya ha generado ingresos superiores a los 1.000 millones de dólares, según datos de las autoridades estadounidenses».
No obstante, Rodríguez mantuvo una postura firme respecto a la figura de Maduro, a quien calificó nuevamente como el «presidente legítimo». Asimismo, aprovechó el espacio para rechazar de manera categórica las acusaciones por narcotráfico que pesan sobre el exmandatario y la ciudadana Cilia Flores.
Con información de agencias



