Misa de las Madamas de El Callao: Fe, Calipso y Tradición
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Cortesía
Bajo el aroma del incienso mezclado con la alegría del calipso, la población de El Callao celebró este domingo la tradicional Misa de las Madamas, una de las manifestaciones culturales más importantes de Venezuela y pilar fundamental del Carnaval de El Callao, reconocido como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
La Iglesia Nuestra Señora del Carmen abrió sus puertas desde tempranas horas para recibir a cientos de mujeres que, ataviadas con sus impecables trajes de colores vibrantes, turbantes perfectamente elaborados y pesadas joyas de oro, rindieron tributo a su fe y a sus ancestros.
Un Legado de Identidad
La ceremonia no solo es un acto religioso, sino un homenaje vivo a las matronas de las Antillas que llegaron a estas tierras mineras en el siglo XIX. Durante la homilía, se destacó el rol de la mujer callaoense como guardiana de la cultura y la cohesión social de la región. Al ritmo de cantos religiosos adaptados a la cadencia local, las Madamas elevaron plegarias por la paz y la prosperidad de sus familias.
»Ser madama no es solo llevar un vestido; es llevar sobre los hombros la historia de resistencia y elegancia de nuestras abuelas», comentó una de las participantes con décadas de tradición en el pueblo.
El Despertar del Calipso
Al finalizar la eucaristía, el silencio solemne se transformó en una explosión de júbilo. Al cruzar el umbral del templo, las agrupaciones de calipso esperaban a las Madamas para iniciar el primer gran desfile del domingo. El repicar del bumbac y el sonido del rayo marcaron el paso de estas «Damas» que, con gracia y elegancia, invitaron a locales y turistas a sumergirse en la fiesta más colorida del país.
El operativo de seguridad y turismo reportó una afluencia masiva, consolidando a El Callao como el destino predilecto para quienes buscan vivir una experiencia cultural auténtica y llena de fervor.