En un contundente discurso frente a los miembros de la Academia Pontificia para la Vida, el Papa León XIV denunció este lunes el impacto devastador que los conflictos armados tienen sobre el bienestar global.
El Pontífice lamentó que enormes recursos económicos, tecnológicos y organizativos se destinen actualmente a la guerra en lugar de emplearse para proteger la vida y la salud pública.
La guerra como enemiga de la salud
Durante su intervención, el Papa destacó que los conflictos actuales no solo agotan el capital financiero de las naciones, sino que destruyen infraestructuras civiles esenciales. Hizo especial énfasis en la gravedad de los ataques a centros sanitarios:
»El ataque a estructuras civiles, incluidos los hospitales, es el atentado más absurdo que el hombre dirige contra la vida y la salud pública», afirmó con firmeza el Santo Padre.
Desigualdad sanitaria y brechas sociales
Más allá del contexto bélico, León XIV subrayó la persistente crisis de equidad en el acceso a la salud. Advirtió que la calidad de la atención sanitaria sigue estando profundamente condicionada por factores socioeconómicos como:
Niveles salariales.
Grado de educación.
Ubicación geográfica.
El Pontífice señaló una preocupante contradicción entre los discursos oficiales y la realidad: a pesar de las constantes proclamaciones internacionales sobre derechos humanos, la vida y la salud no se protegen con la misma intensidad en todos los contextos.
Un llamado a la acción global
Para finalizar, el Papa hizo un llamamiento urgente a los gobiernos y a la sociedad civil para reordenar las prioridades globales. Instó a los líderes mundiales a implementar medidas concretas que salvaguarden la dignidad humana y promuevan la salud universal como un derecho efectivo y no solo un ideal retórico.
Con información de agencias



