La infraestructura de refinación de Venezuela ha registrado una recuperación gradual en su operatividad, alcanzando actualmente el 35% de su capacidad instalada, según informaron fuentes del sector este jueves.
Pese a los desafíos estructurales, el sistema con una capacidad total de 1,29 millones de barriles diarios (bpd) muestra una mejoría respecto al año anterior, cuando los niveles de procesamiento oscilaban entre el 20% y el 25%.
Cifras clave y estado de las plantas
Durante la última semana, el complejo refinador nacional, operado por Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa), procesó un total aproximado de 450.000 bpd. Las operaciones se concentraron en los principales centros estratégicos del país:
Amuay y Cardón (Centro de Refinación Paraguaná)
El Palito
Puerto La Cruz
Este incremento responde a una estrategia de la estatal para priorizar la producción de gasolina y satisfacer la demanda interna, la cual sigue siendo vulnerable ante fallas en el suministro eléctrico y paradas no programadas que han obligado a racionamientos históricos de diésel, gasolina y gas natural.
Estrategia de producción y suministro
Para garantizar la continuidad operativa, Pdvsa ha implementado dos medidas fundamentales en los últimos meses:
Reconfiguración de Mejoradores: Se han realizado ajustes técnicos en las plantas de la Faja Petrolífera del Orinoco para transformar el crudo extrapesado en materia prima apta para las refinerías nacionales.
Importaciones Estratégicas: Bajo el marco de nuevas licencias otorgadas por Estados Unidos desde enero, Venezuela ha vuelto a importar nafta estadounidense. Este insumo es vital tanto para la dilución de crudos como para la fabricación de gasolina de alto octanaje.
La recuperación del sistema de refinación coincide con un repunte en la producción petrolera nacional, que este mes se situó en torno a 1 millón de bpd. Aunque los volúmenes actuales de combustible representan un avance, los analistas y trabajadores del sector señalan que aún es necesario estabilizar el sistema para cubrir totalmente el consumo doméstico y evitar las crisis de suministro que afectan a vehículos y centrales eléctricas.
Con información de agencias



