Tras la pandemia del COVID-19, la comunidad médica internacional permanece en alerta. Actualmente, tres virus preocupan la atención de los expertos por su potencial para desencadenar una nueva crisis sanitaria: el virus H5N1 (gripe aviar), la viruela símica (mpox) y el Oropouche.
“Un nuevo año puede significar nuevas amenazas virales”, afirmó el profesor asistente de Enfermedades Infecciosas en la Universidad de Virginia, Patrick Jackson. Señaló que una combinación de factores genera condiciones cada vez más favorables para que los virus evolucionen y se propaguen con mayor rapidez, incluido el calentamiento global, el crecimiento poblacional y el aumento de la movilidad humana.
El H5N1 dejó de ser un mal exclusivo para las aves, cuando en 2024 se identificó por primera vez en ganado lechero en Estados Unidos y, posteriormente, se detectó en rebaños de varios estados de ese país.

Jackson indica que un conjunto de estudios afirma que ya se produjeron transmisiones de gripe aviar de vacas a personas, por lo que este año “los científicos seguirán buscando cualquier evidencia de que el H5N1 haya mutado lo suficiente como para transmitirse de humano a humano, un paso necesario para el inicio de una nueva pandemia de gripe”.
Acerca de la ‘mpox’, durante décadas se trató de una afección prácticamente confinada a regiones específicas de África, pero la situación cambió en 2022, cuando la cepa clado II se extendió por más de 100 países.
Aunque en septiembre pasado la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el fin de la emergencia sanitaria internacional, Jackson indica que permanece como un virus al que prestarle atención, puesto que varios países de África Central han informado de un aumento de los casos de ‘mpox’ de la cepa clado I desde 2024.
Pese a que durante décadas se creía que las infecciones en personas solo se producían en la región amazónica, a partir de principios de la década de 2000 comenzaron a aparecer casos en una zona más amplia de América del Sur, América Central y el Caribe. Por tanto, prevé que los brotes de Oropouche afectan a los viajeros en las Américas.
Sumado a esos tres virus, Jackson indica que hay otros que podrían representar un riesgo: el del chikungunya; el sarampión; y el VIH, que podría resurgir por las interrupciones en la ayuda internacional.
Con información de Agencias-.



