Durante el tradicional rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, el Papa ha manifestado este domingo que la paz en Ucrania representa una «necesidad urgente» que requiere acciones inmediatas por parte de la comunidad internacional. Estas declaraciones se producen en un marco de alta sensibilidad, a escasos días de que se cumpla el cuarto aniversario de la invasión rusa.
Un mensaje de responsabilidad y diálogo
Ante miles de fieles congregados, el Pontífice enfatizó que la resolución del conflicto no admite más esperas. Según sus palabras, la paz debe ser más que un deseo: debe convertirse en una realidad política y humana.
»La paz no puede posponerse. Es una necesidad urgente que debe encontrar espacio en los corazones y traducirse en decisiones responsables», expresó el Santo Padre desde la ventana del Palacio Apostólico.
Llamado al cese de hostilidades
En un discurso marcado por la firmeza, el Papa renovó su petición para detener la violencia de manera definitiva, instando a las partes involucradas a priorizar la vía diplomática sobre la militar. Sus peticiones clave fueron:
Silencio de las armas: El fin inmediato de los bombardeos y ataques.
Alto el fuego: El establecimiento de una tregua sin demoras.
Refuerzo del diálogo: La apertura de canales de negociación reales para alcanzar una paz duradera.
Cuatro años de conflicto
El próximo 24 de febrero se conmemora el cuarto aniversario del inicio de la ofensiva rusa en territorio ucraniano. El balance de estos cuatro años de guerra sigue siendo devastador, con ciudades reducidas a escombros, millones de desplazados y una cifra incalculable de víctimas en ambos bandos.
Con este mensaje, el Vaticano busca posicionar nuevamente la crisis de Ucrania en el centro de la agenda global, apelando a la conciencia de los líderes mundiales para detener lo que el Pontífice considera una tragedia evitable.
Con información de agencias



