En una sesión de urgencia ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Estados Unidos defendió este sábado la legalidad y necesidad de las operaciones militares lanzadas contra el régimen de Irán.
El embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, calificó la intervención como una «acción decisiva» para salvaguardar la paz global y poner fin a las ambiciones nucleares de Teherán.
Objetivos estratégicos de la operación
Según las declaraciones oficiales, la ofensiva no busca una escalada generalizada, sino el desmantelamiento de capacidades específicas que el régimen utiliza para desestabilizar la región y el comercio global. El embajador Waltz detalló que los objetivos principales son:
Capacidades balísticas: Desmantelar los sistemas que amenazan directamente a los aliados regionales.
Activos navales: Degradación de los recursos utilizados para poner en peligro el transporte marítimo internacional.
Maquinaria de milicias: Interrupción del suministro de armas a grupos proxy que operan bajo la dirección de Teherán.
Neutralización nuclear: Garantizar que el régimen no logre amenazar al mundo con armamento atómico.
El fracaso de la vía diplomática
El representante estadounidense fue enfático al señalar que los golpes constituyen «acciones legítimas» frente a la negativa de Irán de abandonar su programa nuclear, a pesar de las múltiples oportunidades de negociación. Waltz acusó al régimen de carecer de voluntad genuina en las conversaciones recientes.
»La diplomacia no puede tener éxito cuando no existe una voluntad genuina de cesar la agresión, cuando no hay un socio real para la paz», afirmó el embajador.
Defensa de los intereses de seguridad nacional
Durante su comparecencia, Waltz repasó el historial de agresiones de Irán, subrayando que el régimen ha sido responsable de la muerte de ciudadanos estadounidenses y de ataques persistentes contra bases militares de EE. UU. en la región.
»Ninguna nación responsable puede ignorar una agresión y una violencia persistentes», añadió, justificando que los recientes ataques de las milicias proiraníes refuerzan la necesidad de esta respuesta militar.
Un momento de «claridad moral»
Finalmente, el embajador alabó la determinación del presidente Donald Trump, quien anunció el operativo esta madrugada. Waltz definió este como un «momento histórico» que exige firmeza por parte de la comunidad internacional.
»La paz no se preserva apaciguando a quienes amenazan. La paz se preserva con fortaleza frente al terror. La historia nos ha enseñado que el costo de la inacción es mucho mayor que el peso de la acción decisiva», concluyó el representante ante el Consejo de Seguridad.
Con información de agencias



