Irán inició 40 días de duelo nacional tras la muerte del líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, fallecido en los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel, según confirmaron medios estatales. Sin embargo, el foco de las autoridades iraníes no estuvo solo en el luto, sino en la promesa de represalias.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica advirtió que los “asesinos” de Khamenei enfrentarán un castigo “severo y decisivo”. En un comunicado difundido por la televisión oficial, el cuerpo militar afirmó que “la mano de la venganza del pueblo iraní no los soltará”, subrayando que la respuesta será ejemplar.
El gabinete iraní reforzó ese mensaje al asegurar que este “gran crimen jamás quedará sin respuesta”, elevando el tono frente a Washington y Tel Aviv en medio de la escalada militar en la región.
Además de Khamenei, medios oficiales informaron de la muerte de su hija, su yerno y su nieta, así como de altos mandos de seguridad, entre ellos el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohammad Pakpour, y el asesor Ali Shamkhani, quienes fueron declarados “mártires” por la judicatura iraní.
Horas antes, el presidente estadounidense Donald Trump confirmó la muerte del líder iraní en una operación conjunta con Israel. A través de su red Truth Social, afirmó que Khamenei “no pudo evitar nuestros sistemas de inteligencia y rastreo altamente sofisticados” y advirtió que los bombardeos “continuarán sin interrupción el tiempo que sea necesario”.
Por su parte, el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, sostuvo que la ofensiva envía un mensaje claro: “Los perseguiremos y los mataremos” si amenazan a ciudadanos estadounidenses.
Con información Agencias-.



