Los mercados energéticos globales han reaccionado con volatilidad ante el agravamiento del conflicto en Oriente Medio. La madrugada de este lunes, los precios del crudo registraron un incremento superior al 8 %, alcanzando máximos de varios meses tras la intensificación de las hostilidades directas entre Israel e Irán, según informes de la agencia Reuters.
Impacto inmediato en los mercados
La interrupción de las rutas de envío en la principal región productora del mundo ha generado una presión alcista inmediata en los principales indicadores:
Crudo Brent: Los futuros alcanzaron un máximo de 82,37 dólares por barril. Hacia las 23:05 (GMT), se situaban en 79,34 dólares, lo que representa un alza de 6,47 dólares (8,88 %).
West Texas Intermediate (WTI): El crudo estadounidense subió 5,36 dólares (8 %), situándose en 72,38 dólares, tras haber tocado un techo de 75,33 dólares durante la jornada.
Contexto geopolítico y daños logísticos
El repunte de los precios es consecuencia directa de la inestabilidad tras el asesinato del líder supremo iraní, Alí Jameneí. Este suceso desencadenó una nueva ola de ataques por parte de Tel Aviv contra Teherán este domingo, a lo que el país persa respondió con andanadas de misiles.
La seguridad marítima se ha visto gravemente comprometida en el golfo Pérsico. Fuentes y funcionarios navieros confirmaron que:
Daños a infraestructuras: Al menos tres buques petroleros resultaron dañados frente a la costa debido a las represalias.
Pérdidas humanas: Se ha confirmado la muerte de un marinero como consecuencia de los daños colaterales de los ataques.
Logística interrumpida: El flujo de suministros desde la región enfrenta retrasos significativos, sumiendo a la economía mundial en un estado de profunda incertidumbre.
»La exposición de los buques comerciales a daños colaterales ha forzado la interrupción de envíos clave, elevando la prima de riesgo geopolítico a niveles no vistos en meses», señalan analistas del sector.
Con información de agencias



