En un giro histórico para la política de defensa europea, el presidente Emmanuel Macron anunció este lunes una actualización estructural de la estrategia nuclear francesa que incluye, por primera vez en décadas, el incremento del número de ojivas nucleares del país.
Desde una de las bases navales que alberga la flota de submarinos de misiles balísticos, el mandatario justificó la medida como una respuesta necesaria al actual contexto geopolítico. «Tenemos que fortalecer nuestra disuasión nuclear», declaró Macron, subrayando la importancia de mantener la soberanía nacional frente a las amenazas globales.
“Para ser libres tenemos que ser temibles”
Durante su intervención, el jefe de Estado francés fue tajante respecto a la necesidad de proyectar fuerza para garantizar la paz. Aunque se negó a proporcionar una «cifra concreta» sobre el nuevo volumen de proyectiles, confirmó que ya ha dado las instrucciones pertinentes para iniciar el proceso de expansión.
»Para ser libres tenemos que ser temibles», argumentó Macron, reafirmando que, bajo la doctrina francesa, la decisión final sobre el uso de este armamento «corresponde exclusivamente al presidente».
Liderazgo europeo y complementariedad con la OTAN
La nueva hoja de ruta, denominada «disuasión nuclear avanzada», no busca aislar a Francia, sino consolidar su papel como pilar de seguridad en el continente. El presidente aseguró que esta estrategia es «perfectamente complementaria» con la de la OTAN.
Un punto clave del anuncio fue el interés mostrado por otros aliados en participar o alinearse con este programa. Macron señaló que ocho naciones europeas han manifestado su interés en esta visión de defensa compartida, mencionando específicamente a: Polonia, Reino Unido, Suecia, Dinamarca, Bélgica, Países Bajos.
Este movimiento posiciona a Francia como el eje central de la autonomía estratégica europea, en un momento donde la seguridad del continente se encuentra bajo constante revisión.
Con información de agencias



