Fenómeno La Niña se desvanece y prevén condiciones neutras

El ciclo meteorológico global se encuentra en un punto de giro estratégico. Tras meses de actividad significativa, los informes técnicos más recientes confirman que el fenómeno de La Niña está perdiendo fuerza, despejando el camino hacia una fase de «condiciones neutras» en el Océano Pacífico.

​Esta transición hacia la estabilidad climática —caracterizada por la ausencia de enfriamientos o calentamientos extremos— predominará durante la mayor parte del primer semestre de 2026.

Según reportes difundidos por el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh), basados en datos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM):
​Marzo – Mayo: Existe un 60% de certeza de que se mantenga la estabilidad climática.
​Abril – Junio: La probabilidad de condiciones neutras escala al 70%.
​Esta tregua representa un alivio temporal frente a las anomalías climáticas severas que han marcado los últimos ciclos estacionales.

Vigilancia ante el posible retorno de «El Niño»
​A pesar de la calma inicial, el horizonte para la segunda mitad del año sugiere un cambio de tendencia. Las autoridades climáticas vigilan de cerca la posible gestación de un nuevo episodio de El Niño, fenómeno que eleva la temperatura de las aguas en el Pacífico ecuatorial y altera los patrones de lluvia y viento a nivel planetario.

​Las proyecciones indican que entre mayo y julio, las probabilidades de que surja un evento de El Niño suben gradualmente hasta rozar el 40%. De consolidarse hacia finales de año, se esperaría un incremento notable en el calor global, siguiendo la trayectoria de eventos anteriores que han roto récords históricos de temperatura.

​Los científicos advierten sobre la existencia de la «barrera de predictibilidad de la primavera» en el hemisferio norte, un factor técnico que reduce la precisión de los modelos matemáticos durante esta época del año sobre la evolución del El Niño-Oscilación del Sur (ENOS).

​Al respecto, la Secretaria General de la OMM, Celeste Saulo, enfatizó la importancia de la vigilancia constante:
​«En los próximos meses, los expertos de la OMM monitorearán de cerca las condiciones imperantes para suministrar información que fundamente los procesos decisorios. El episodio más reciente de El Niño (2023/2024) fue uno de los cinco más intensos registrados, contribuyendo a las temperaturas mundiales sin precedentes de 2024».

​Las autoridades instan a los gobiernos y sectores productivos a mantenerse informados sobre las actualizaciones trimestrales para mitigar posibles impactos en la agricultura, la gestión de recursos hídricos y la prevención de desastres.

Con información de agencias

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