El mercado energético global ha experimentado una de sus jornadas más volátiles en los últimos años. El precio del barril de Brent ha registrado un incremento superior al 6 %, situándose en los 92 dólares, una cifra que no se alcanzaba desde abril de 2024.
Este repunte es la respuesta directa a la intensificación de las hostilidades en el Golfo Pérsico, situación que ha provocado interrupciones críticas en el suministro de crudo. La creciente incertidumbre sobre la seguridad en las rutas marítimas estratégicas ha generado un clima de inestabilidad que amenaza con elevar los costos operativos de los sectores industriales a nivel global durante este primer trimestre del año.
Comportamiento de los mercados de referencia
La sacudida no se ha limitado al mercado europeo. Los principales indicadores internacionales muestran una tendencia alcista sincronizada:
West Texas Intermediate (WTI): El crudo de referencia en EE. UU. ha liderado las subidas con un avance superior al 9 %, escalando hasta los 88 dólares.
Crudo Murban: En Oriente Medio, la tensión es máxima. El crudo Murban ya se aproxima a la barrera psicológica de los 100 dólares tras un repunte del 5 %.
Perspectivas de los analistas
Expertos del sector advierten que la situación es de «alta fragilidad». De mantenerse el bloqueo en los puntos estratégicos de navegación, los analistas financieros coinciden en que la tendencia alcista continuará en el corto plazo, lo que podría obligar a una revisión de las proyecciones de inflación y crecimiento económico para el resto del año.
»Estamos ante un escenario de shock de oferta que pone a prueba la resiliencia de las cadenas de suministro globales. El mercado está descontando el riesgo de un cierre prolongado de rutas vitales», señalan fuentes del sector financiero.
Con información de agencias




