La Embajada de Estados Unidos en Irak, situada en el área de alta seguridad conocida como la «Zona Verde», fue objeto este domingo de un ataque con cohetes de origen desconocido. El sistema de defensa aérea de la legación diplomática logró interceptar los proyectiles, evitando que impactaran en el complejo.
Fuentes del servicio de seguridad iraquí confirmaron a agencias de noticias que, por el momento, se desconoce si el hecho ha causado daños materiales o personales dentro del perímetro. No obstante, diversas imágenes difundidas a través de redes sociales muestran una intensa humareda en las inmediaciones de la embajada tras las detonaciones del sistema interceptor.
Este suceso marca el primer ataque directo contra el complejo estadounidense desde el estallido del conflicto bélico entre Israel y Estados Unidos contra Irán. La acción se produce en un clima de extrema volatilidad en Irak, país de mayoría chií que ha mantenido una postura de firme condena ante las operaciones militares contra Teherán.
Hasta el momento, ninguna organización se ha atribuido la autoría del lanzamiento. Las fuerzas de seguridad iraquíes han reforzado el cordón de seguridad en torno a la Zona Verde para prevenir nuevos intentos de incursión o ataques similares.
La comunidad internacional observa con preocupación este repunte de la violencia en Bagdad, ante el riesgo de que Irak se convierta en un campo de batalla secundario en el marco de la guerra abierta entre las potencias regionales.
Con información de agencias




