Durante el rezo del Ángelus de este III Domingo de Cuaresma, el Papa León XIV ha lanzado un vibrante llamamiento a la paz global, centrando su preocupación en la escalada bélica en Irán y el resto de Oriente Medio, coincidiendo además con la celebración del Día Internacional de la Mujer.
Ante la multitud congregada en la Plaza de San Pedro, el Pontífice expresó su «profunda consternación» por las noticias de violencia y devastación que llegan desde Irán. En un mensaje directo a la comunidad internacional, el Santo Padre pidió:
“Elevemos nuestra humilde oración al Señor para que cese el fragor de las bombas, callen las armas, y se abran espacios de diálogo”.
León XIV mostró especial preocupación por el riesgo de expansión del conflicto, instando a evitar que el «odio y el miedo» desestabilicen a naciones vecinas como el Líbano. El Papa confió esta súplica a María, Reina de la Paz, pidiendo su intercesión por quienes sufren y por el camino de la reconciliación.
Solidaridad en el Día Internacional de la Mujer
Tras la oración mariana, el Sucesor de Pedro recordó la importancia del 8 de marzo. El Papa reafirmó el compromiso cristiano por la igualdad real, denunciando las injusticias que persisten desde la infancia:
Renovó el llamado a reconocer la igualdad entre hombres y mujeres, basada en el Evangelio.
Lamentó la discriminación y las diversas formas de violencia que sufren muchas mujeres.
Expresó su solidaridad y cercanía espiritual con todas las víctimas de estas injusticias.
Reflexión cuaresmal: Hacia el Bautismo en Pascua
En su alocución previa al Ángelus, comentando el pasaje evangélico del diálogo de Jesús con la samaritana, León XIV dedicó palabras de aliento a los catecúmenos que recibirán el Bautismo en la próxima Vigilia Pascual.
El Pontífice señaló que pasajes como el de la samaritana, el ciego de nacimiento y la resurrección de Lázaro no son solo para los nuevos cristianos, sino para toda la comunidad, pues ayudan a vivir la fe «con mayor autenticidad y alegría».
Con información de agencias




