El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció este lunes el despliegue de una misión militar de carácter «puramente defensivo» con el objetivo de garantizar la reapertura del Estrecho de Ormuz. La medida responde al bloqueo de esta vía marítima estratégica por parte de Irán, en el marco de la escalada de tensiones tras las acciones militares de Estados Unidos e Israel contra la nación persa.
El mandatario francés subrayó que la operación se coordina actualmente con socios internacionales y se ejecutará una vez finalice la «fase más intensa del conflicto» en la región. El objetivo primordial es restaurar el flujo de petróleo y gas, vital para la estabilidad de la economía mundial.
El bloqueo de Ormuz —corredor por el que transita casi una quinta parte del crudo global— ya ha provocado consecuencias drásticas en la producción de la región:
Irak: Primer país en detener totalmente la producción, cerrando el bombeo en el campo de Rumaila al 100%.
Kuwait, EAU y Catar: Han implementado reducciones preventivas y ajustes logísticos en su refinación.
Arabia Saudita: La refinería Ras Tanura de Aramco cesó operaciones tras sufrir impactos de proyectiles la semana pasada.
Francia no solo se centrará en Ormuz; el presidente Macron confirmó que el país contribuirá de forma «duradera» con dos fragatas a la operación de la Unión Europea en el mar Rojo (iniciada en 2024).
Con información de agencias




