Ante la reciente reestructuración del sector aurífero nacional, el alcalde del municipio El Callao, Coromoto Lugo, fijó una posición constructiva pero firme, al reconocer la nueva arquitectura jurídica que posiciona a la Corporación Venezolana de Minería (CVM) como el ente rector y estratégico, tras la absorción de Minerven según la Gaceta Oficial Extraordinaria N° 6.994.
Para Lugo, este movimiento debe marcar el fin de una etapa de «monopolio asfixiante» y dar paso a una gestión técnica que rescate la producción y, sobre todo, atienda la emergencia social que vive el sur del estado Bolívar.
El alcalde calificó como un paso necesario la clarificación de roles dentro de la industria. Con la publicación de la Licencia General 51 de la OFAC en marzo de 2026, se abre una ventana de oportunidad internacional que no puede desperdiciarse.
«Reconocemos el nuevo rol de la CVM como la ‘Casa Matriz’ y ente comercializador ante el BCV. Sin embargo, este diseño solo tendrá éxito si se permite que Minerven recupere su esencia como brazo técnico e industrial», afirmó Lugo.
El mandatario recordó que, tras años de una gestión deficiente, la producción de Minerven se desplomó de 900 kg a solo 80 kg mensuales. «Es hora de que la ingeniería de campo se separe de la política comercial para evitar la fuga de mineral y la ineficiencia».
Lugo fue enfático al señalar la contradicción que vive su municipio: El Callao genera el 70% del oro nacional, pero sufre un colapso total de servicios públicos.
Enumeró las deficiencias al señalar que hubo un crecimiento desbordado ya que la población pasó de 30 mil a 90 mil habitantes en 15 años sin inversión en infraestructura, denunció que, desde 2016, las alianzas mineras privadas no han tributado al municipio y en consecuencia los hospitales, vialidad y redes eléctricas se encuentran en estado crítico pese a la riqueza que sale de sus tierras.
«Vemos con buenos ojos que se desarticule el control absoluto que desplazó la mano de obra profesional, pero la nueva Ruta del Oro no puede ser solo un camino hacia las bóvedas del Banco Central; tiene que pasar primero por el hospital y las escuelas de El Callao», sentenció.
Uno de los puntos clave de la declaración fue el llamado a la despolitización. Lugo cuestionó la concentración de cargos en el sector, instando a que la dirección de la CVM y Minerven priorice a profesionales técnicos sobre operadores políticos.
Finalmente, el alcalde instó al Estado y a los actores internacionales a no olvidar a los más vulnerables en este nuevo esquema como son los mineros artesanales quienes deben ser integrados formalmente, la inclusión de las comunidades indígenas cuyo desplazamiento debe cesar. Exige además una justa retribución por el impacto social de la actividad.
«El potencial aurífero de Bolívar proyecta reservas para 200 años. No podemos permitir que el futuro de las próximas generaciones se agote en un modelo que solo beneficia a las élites. El oro debe ser, de una vez por todas, para el pueblo», concluyó.
Prensa CL




