La Oficina de Prensa de la Santa Sede ha difundido un comunicado en el que el Papa León XIV expresa su profundo dolor tras el fallecimiento del Padre Pierre El-Rahi, párroco maronita de la aldea de Qlaya’a, víctima de un bombardeo ocurrido este lunes 9 de marzo en el sur del Líbano.
El Pontífice manifestó su pesar no solo por el clérigo, sino por «los muchos inocentes, incluidos niños y quienes los auxiliaban», que han perdido la vida en la reciente escalada de violencia en Medio Oriente. Según el mensaje vaticano, el Papa sigue los acontecimientos con extrema preocupación y eleva oraciones por el fin inmediato de todas las hostilidades.
El trágico suceso ocurrió mientras el Padre El-Rahi realizaba labores humanitarias. Según el relato del Padre Toufic Bou Merhi, franciscano de la Custodia de Tierra Santa, un primer ataque alcanzó una vivienda cerca de la parroquia, hiriendo a un feligrés.
»El P. Pierre corrió con decenas de jóvenes para ayudarlo. Fue entonces cuando ocurrió otro bombardeo sobre la misma casa», explicó el P. Bou Merhi.
A pesar de los esfuerzos por salvarlo, el sacerdote falleció poco después de ser trasladado a un centro médico: «Murió casi en la puerta del hospital», confirmó el franciscano a los medios vaticanos.
La muerte del párroco ha generado una ola de indignación y preocupación entre diversas organizaciones religiosas:
Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN): La fundación pontificia calificó los informes provenientes de la zona como «muy inquietantes» y confirmó la pérdida del sacerdote en el ejercicio de su misión pastoral.
L’Œuvre d’Orient: La organización católica francesa condenó con firmeza el ataque y advirtió sobre el riesgo creciente que enfrenta la población civil en el Líbano ante la intensificación de los bombardeos.
Este suceso subraya la vulnerabilidad de los trabajadores religiosos y civiles en la zona de conflicto, mientras la Santa Sede reitera su llamado a la paz y al respeto de la vida humana.
Con información de agencias




